Por: Juan Pablo Ruiz Soto

China responde al cuento chino de Trump

La conferencia número 22 de Naciones Unidas sobre cambio climático que acaba de terminar en Marrakech (COP22) mostró avances en los compromisos nacionales y algunas reacciones concretas respeto a las posibles implicaciones de la intención manifiesta de Donald Trump de retirar a Estados Unidos del Acuerdo de París.

LA COP22 concluye y se presenta como una cumbre que cumplió su cometido. Según la proclamación final, se definió un programa de trabajo para implementar el Acuerdo de París y las reglas del juego deben estar plenamente definidas y ser ratificadas para el 2018 en la COP24, que se celebrará en Polonia. Esto significa definir procedimientos, compromisos y acciones para mantener el incremento de temperatura por debajo de dos grados centígrados y en lo posible bajarlo a 1,5 grados.

Sin embargo, el contexto de la COP22 fue un poco adverso. El Acuerdo de París entró en vigor el pasado 4 de noviembre, tres días antes de iniciar la COP22. Al día siguiente de iniciada la cumbre, el 8 de noviembre, Trump —quien siempre ha manifestado estar en contra de que Estados Unidos asuma los compromisos del Acuerdo de París— fue elegido presidente de Estados Unidos. EE. UU. es el segundo país que más gases de efecto invernadero emite, después de China. Entre los dos emiten casi el 40 % del total.

En la COP22, el viceministro chino de Asuntos Exteriores, Liu Zhenmin, dijo que los presidente republicanos de Estados Unidos, Reagan y Bush, fueron quienes iniciaron la conversaciones sobre cambio climático (CC), aun antes de que China se vinculara a estas conversaciones, y que Estados Unidos apoyó la creación del Panel Intergubernamental de Cambio Climático de Naciones Unidas a finales de los 80. Estados Unidos estuvo involucrado con el tema de CC antes que la China. Zhenmin declaró que ahora China continuará su lucha contra el cambio climático “sean cuales sean las circunstancias”. Pero también agregó: “Por supuesto, esperamos que los países desarrollados, incluyendo a Estados Unidos, continúen tomando la iniciativa para mitigar el cambio climático”.

La posición futura de Estados Unidos respecto al CC es incierta. El espectro va desde el escenario más negativo —retirar a Estados Unidos de la Convención de Naciones Unidas sobre CC— hasta el más optimista: ver movilización ciudadana, empresarial y gubernamental internacional y en el interior de Estados Unidos que evite cambios estructurales frente a la lucha contra el CC, aun cuando se tengan que aceptar cambios de matiz.

Las decisiones de Estados Unidos dependerán en buena medida de las acciones comerciales que otros países, especialmente China y la Unión Europea, tomen o amenacen tomar, como frenos comerciales a las economías intensivas en uso de carbón y economías crecientes generadoras de gases de efecto invernadero. En el comercio internacional deben contar los compromisos de reducción de emisiones y poner barreras para el intercambio con países que no estén cumpliendo lo acordado en París. Los consumidores debemos presionar y tomar acción al definir qué comprar y qué no, considerando la huella ecológica que un producto genera frente a otros equivalentes o similares. Respondamos activamente al cuento chino de Trump.

* Miembro Consejo Nacional de Planeación. @Juparus

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