Por: Óscar Sevillano

Dedicada a Maluma

No es posible que mientras en Colombia se repudien los casos de violencia y vejámenes sufridos por muchas mujeres en nuestro país, entre ellos el de una niña de siete años asesinada y maltratada sexualmente por uno de los miembros de una prestigiosa familia bogotana, al cantante Maluma le haya dado por dar a conocer un tema musical en compañía de sus colegas Noriel, Bryant Myers y Juhn, que más que un arte, parece toda una exaltación a la peor humillación a la que puede ser sometida una mujer.

Está visto que Maluma no siente mucho respeto por el género femenino; la mayoría de sus letras inspiradas en el sexo dejan ver el poco aprecio que les tiene y que el único valor que les da, no pasa del placer que le puede causar tenerlas en la cama. Sin embargo, debería tener en cuenta que son muchas las mujeres que en nuestro país han sido violentadas sexualmente, lo que ha motivado la lucha porque se les otorgue el lugar que nuestra sociedad machista y prepotente les ha negado por considerarlas como un objeto que sirve por un rato en una noche y no más, muchas veces en contra de su voluntad.

Una vez más me pregunto qué sentiría el cantante Maluma si a alguien se le ocurriera dedicarle una de sus letras, en este caso “Las cuatro babys”, a su señora madre, Marlly Arias; a Manuela Londoño Arias, su hermana, o a su tía, Yudy Arias, mujeres que, él mismo asegura, son su adoración. ¿Será capaz de sonreír y abrazar a quien haga la dedicatoria? Lo dudo, porque él conoce muy bien el significado de esta canción.

No me cabe en la cabeza que una persona sea capaz de subirse a un escenario a recitar las letras de una canción que exalta el morbo y el deseo perverso hacia las mujeres y, lo que es peor, que sus fans número uno, sean personas del género femenino. Hace dos días al pasar por un supermercado en Bogotá, vi como una chica, de no menos de 25 años, escuchaba la letra de “Las cuatro Babys”, la cantaba y de paso la recomendaba a quienes la acompañaban.

¿Puede este comportamiento ser coherente con el rechazo que dicen sentir por la violación a una menor de siete años? ¿Dónde está la famosa solidaridad de género? ¿Es posible que con tal de seguir a un hombre con buena apariencia física no se den cuenta de la manera en como este las mira? ¿Qué está pasando en la sociedad para que se validen este tipo de letras? ¿Ha llegado el momento de cambiar los estereotipos con los que tradicionalmente nos han educado y de manera equivocada nos han hecho creer que la mujer debe estar sometida a lo que quiera hacer el hombre, así sea en contra de su voluntad?

En una opinión anterior dije que si me daba a la tarea de preguntar a un grupo de cien mujeres que se encuentren entre los 15 y los 30 años de edad, ¿Qué canciones prefiere, si las de Pipe Bueno o las de Maluma?, 99 me dirían que las de Maluma, hecho que desde mi punto de vista resultaba bastante contradictorio frente a la petición de respeto hacia el género femenino que ellas mismas predican día tras día.

Hecho que aún me parece incompresible, porque  en lugar de protestarle a un joven cantante que en las letras de una de sus canciones  asegura que para él es una obsesión tener a la mujer en la cama; que la desea siempre y cuando este sexi; que en una de ellas las llama “bandida”, etc., más bien le aplaudan, le pidan fotos, repitan los coros de sus discos y entren en pánico cuando lo ven. ¿Puede ser esto coherente con un discurso en el que exigen que se les respete y se les deje de mirar como objeto sexual?

El arte de la música está inspirada en el sentimiento de quien ejerce el oficio. Dudo mucho que lo que siente Maluma o la forma como ve a la mujer estén muy lejos de las letras que interpreta en el escenario. Lo extraño es que estas sean repetidas a diario en su mayoría por el sexo femenino.

Creo que si en verdad Maluma es consciente de lo que significan sus  canciones, una de ellas “Las cuatro Babys”, debería, por respeto al momento que vive el país que lo vio nacer, retirarla y pedir excusas públicas a las mujeres colombianas, que merecen toda la admiración y veneración de parte del hombre, por ser quien nos trajo a este mundo.

Por último, no puedo dejar de sentir repudio por la atrocidad cometida por Rafael Uribe Noguera con una menor de siete años. Toda mi solidaridad con la familia de la niña y me uno a las voces de quienes exigen justicia en este atroz acto de violación y asesinato.

@sevillanojarami

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