Por: Santiago Montenegro

Dos libros para fiestas

Para quien quiera dedicar su descanso a una lectura amable y provechosa, quiero recomendar dos libros para las fiestas de fin de año, muy útiles para entender mejor varios de los problemas y desafíos que enfrentamos en Colombia.

En primer lugar, Sociedades comparadas (Debate, 2016) de Jared Diamond, el mismo autor de Armas, gérmenes y acero, la fascinante interpretación de la historia de la humanidad desde las últimas glaciaciones, hace unos 12.000 años. En Sociedades comparadas, Diamond resume en muy pocas páginas y en un lenguaje muy claro y sencillo sus principales ideas en su larga y prolífica carrera. Un académico que comenzó analizando el comportamiento de los pájaros y terminó estudiando las sociedades humanas, se lo conoce como fisiólogo evolutivo, biólogo y geógrafo, pero, en realidad, uno ya no sabe qué es, porque sus libros resumen un vastísimo conocimiento, que incluye también ideas tomadas de disciplinas como la economía, la antropología, la paleontología o la ciencia política, entre muchas otras. La discusión central de este libro es explicar por qué unos países son ricos y otros son pobres y argumenta que la geografía juega un papel crucial, pues las comparaciones entre los países demuestran que los que están en los trópicos, cercanos al ecuador, son más pobres que los de las zonas templadas, y que los que no tienen salida al mar son también más pobres que los que tienen costas y ríos navegables. Pero Diamond argumenta que el desarrollo depende también de las instituciones y, de esta forma, países con gobiernos honrados y que hagan cumplir las leyes y los contratos son más ricos que los corruptos y los que no tienen estabilidad jurídica. Pero, a diferencia de otros autores, que han centrado sus explicaciones casi exclusivamente en las instituciones, Diamond argumenta que estas son, en gran medida, endógenas y también producto de la misma geografía, de una larga historia y de accidentes históricos como, por ejemplo, la división de Alemania.

El segundo libro que quiero resaltar es Prisoners of geography (Scribner, 2015), de Tim Marshall, un periodista y corresponsal extranjero de varios medios de información británicos, experto en varias guerras y conflictos internacionales. En este libro, Marshall argumenta en forma muy convincente cómo las decisiones de los gobiernos y sus líderes han estado históricamente restringidas y limitadas por cadenas de montañas, ríos, mares, desiertos, clima, el tamaño de la superficie, la densidad de población y los recursos naturales como el petróleo o el gas. Por supuesto, otros factores como las personas, las ideas, las economías o los movimientos políticos juegan también un papel crucial, pero sin tener en cuenta las restricciones naturales es imposible entender y tener el cuadro completo de la política mundial y las relaciones entre los países, como la actual política de Putin frente a Europa y sus vecinos.

Subyacente en ambos libros está la idea según la cual, a partir de cierto punto, en un país el costo de la gobernabilidad o de la provisión de bienes públicos, como seguridad o justicia, es una función creciente de las condiciones naturales de un territorio. En un país con un territorio geográficamente muy complejo, como Colombia, sería muy útil que los dirigentes políticos y los académicos asimilen plenamente esta idea para el mejor diseño e implementación de políticas para la consolidación de la paz y el fortalecimiento de nuestra democracia.

 

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