Por: Antieditorial

El Chocó en paro cívico

A propósito de su editorial, "La dignidad del Chocó” (El Espectador, 24/08/16), parto en este análisis de la columna del periodista César Rodríguez Garavito, “Quibdó paralizada” (El Espectador, 18/08/16) pues comparto sus conclusiones, a las que me referiré más adelante.

Por Jesús Glay Mejía N.*

La situación descrita no es nueva, hace parte del panorama nacional, trátese del Choco o de cualquier departamento o región, especialmente los más aislados y lejanos de la capital: La Guajira en donde los niños se mueren de hambre (no por falta de recursos, sino por la delincuencia institucional), la situación de energía de los departamentos del Caribe, o la situación de Tumaco en Nariño o de Buenaventura en el Valle del Cauca, o los municipios del Cauca, o los antiguos territorios nacionales que coinciden con los sitios de mayor presencia de la guerrilla, todos tienen un lugar común, el abandono de Estado, el ser presos de las dirigencias políticas que promueven el clientelismo y la corrupción que termina por apropiarse de los recursos del Estado. En el fondo del atraso y la pobreza está la forma como ésta se ha entronizado en la política en Colombia gracias a la debilidad y la complicidad de los partidos políticos.

No se trata de poner en cuestión el movimiento de los habitantes del Chocó que, como pueblo y ciudadanía, padecen del abandono del Estado. Lo que sí hay que poner en cuestión son las posibles respuestas y soluciones que se acuerden que seguramente no se diferenciarán en nada de los acuerdos en otras regiones que ya han acudido a este modo de protesta: asignación de partidas presupuestales, designación de funcionarios del orden central que se pongan al frente de los programas y en conexión directa con la Presidencia, como lo señala Rodríguez Garavito, ha sido la repuesta en épocas anteriores, en 1954 con gobernador militar y más recientemente la figura de los gerentes, el caso de Buenaventura, para terminar siempre en lo mismo, no se ven las obras ni se da respuesta efectiva a las necesidades sociales.

Por esto la solución y la negociación en el conflicto del departamento del Chocó pasa por constituirse en un primer ejercicio que se salga de los cánones tradicionales. Deben establecerse mecanismos y medios para abordar el gobierno del departamento y de sus instituciones con una nueva forma de gerencia social que se traduzca en beneficios y así poder hablar de la creación de valor público. Se trata de crear testimonios de lo que a futuro deberá ser la gestión de lo público en la era del posconflicto, así se podrá construir una nueva sociedad en paz, pues sólo con justicia social, equidad, transparencia, erradicando el clientelismo y la corrupción, se podrán establecer las condiciones del nuevo sujeto social colectivo para la paz y para el desarrollo de los sectores abandonados del país.

* Profesor titular jubilado de la Universidad del Valle.

 

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