Por: Jorge Gómez Pinilla

El coronel sí tiene quien lo ataje

Impactante e indignante lo que contó la Nena Arrázola en el programa Los Informantes de Caracol del 14 de junio pasado: “En pleno centro de Bucaramanga, como si fuera un héroe nacional volvió a su tierra, y con micrófono en mano y la bendición del cura retomó las riendas de su caudal electoral”.

Se refería al coronel Hugo Heliodoro Aguilar Naranjo, famoso por haber dado muerte a Pablo Escobar y muchos años después condenado por parapolítico, quien quince días después de recobrar su libertad protagonizó una afrenta contra Santander y contra la democracia mediante una misa-manifestación en la iglesia de San Laureano, a modo de “acción de gracias” por haber salido de la cárcel, a la que asistieron (llevaron) unas 3.000 personas, sobre todo campesinos de vereda. (Ver cubrimiento de La FM).

La afrenta también iba contra su propio hijo el gobernador, con quien mantiene una disputa intestina, pues el acto político al que se prestó la parroquia de San Laureano ocurrió sobre el atrio de esa iglesia, diagonal a la gobernación, y para su realización suspendieron el tráfico sobre la avenida más importante del centro y sacaron de quicio a más de muchos, incluida la primera autoridad del departamento. Allí el coronel envió “un mensaje a todos los mandatarios de Santander: como dijo Benito Juárez, no abusen del poder para humillar a sus semejantes porque el poder se termina". ¿A quién le hablaba? Hombre, pues es de Perogrullo…

La afrenta estuvo en que el protagonista de semejante alteración de la tranquilidad pública era alguien que permanecía –y permanece- en condición de convicto: una cosa es que haya quedado en libertad condicional por el cumplimiento de las tres cuartas partes de la pena, y otra que haya recuperado sus derechos civiles, entre ellos el de participar en política.

¿Por qué, se pregunta el ciudadano desprevenido, el coronel Aguilar se desplaza por todo Santander con escolta de la Policía Nacional? Una verdad indubitable es que el hombre sigue siendo reo de la justicia hasta que no haya acabado de cumplir el castigo que le impuso la Corte Suprema, de modo que la ‘libertad’ que tuvo para realizar esa manifestación del 21 de mayo (a la que asistieron su hijo mayor el senador Nerthink Mauricio y su candidato títere, Carlos Fernando Sánchez) solo se explica por el desbarajuste institucional que vive Colombia tras los ocho años de ‘dictablanda’ del sátrapa de marras.

Según un alto magistrado de la justicia que consulté, si Aguilar no ha cumplido la totalidad de la pena se encuentra “bajo el estatus de interdicto, inhabilitado para el ejercicio de derechos y de funciones públicas”. Y el ejercicio de la política es una función pública. Dice la misma fuente que la libertad condicional se entiende como un proceso de resocialización, y que al desarrollar una actividad política afín a la que motivó su condena no está cumpliendo con su resocialización, o sea que podría ser apresado de nuevo.

Pero esta columna no pretende ser un alegato jurídico, sino un llamado de alerta para impedir que la tierra que me vio nacer quede atrapada en la vorágine de unas fuerzas oscuras engendradas desde la ilegalidad, las cuales estarían encantadas de manejar una arcas departamentales henchidas de dinero a partir del año entrante, cuando comience la ejecución del Contrato Plan por una suma cercana a los ocho billones de pesos.

En el programa Los Informantes arriba citado se escuchó el testimonio del valiente coronel del Ejército Julio César Prieto, el cual fue definitivo para la condena a Aguilar por concierto para delinquir agravado. Según Prieto “Hugo Aguilar fue electo gobernador porque el Bloque Central Bolívar presionaba a la población para que votaran por él. No lo digo yo, lo dice la verdad procesal que fue avalada por la Corte Suprema”.

De esa catadura es el personaje que hoy se está jugando sus restos en la partida electoral por la gobernación de Santander. Él sabe que difícilmente tendrá una segunda oportunidad sobre la Tierra, ya asimiló que su hijo Richard utiliza a Holger Díaz como un candidato de postín, sin opción de ganar pero cuya presencia en la contienda cumple el objetivo de debilitar políticamente al papá para brillar con luz propia. El proyecto del retoño apunta ahora a acumular una cantidad de votos que le sirvan como capital político para influir sobre el partido del presidente Santos, La U, en busca de un ministerio que le permita figurar en el ámbito nacional y, llegado el caso…

A veces la realidad supera a la ficción, y así ocurre cuando un coronel de la Policía que se hace amigo de los malos cae en desgracia y va a parar a la cárcel después de ser gobernador, y en busca del poder perdido le pide a su hijo –a quien llamó “mi retratico”- poner la cara por él. Este acepta gustoso, tan gustoso que después de llegar a la gobernación el retratico se subleva a la autoridad paterna y decide romper ataduras, porque quiere alas propias.

Es entonces cuando dan ganas de convocar a una nueva ‘acción de gracias’, pero a descampado y sin molestar a nadie, para celebrar lo que parece irreversible: que será el actual gobernador de Santander, Richard Alfonso Aguilar Villa, quien se encargue de atajar a su propio padre y todo lo que este representa.

Albricias.

DE REMATE: El expresidente Álvaro Uribe le dijo a RCN Radio que “si me hubiera reunido con paramilitares, habríamos acabado con la guerrilla”. He aquí el reconocimiento tácito de que para Uribe el Ejército es incapaz de combatir a la subversión sin ayuda paramilitar. Como dice el refrán: “explicación no pedida, confesión manifiesta”.

@Jorgomezpinilla

http://jorgegomezpinilla.blogspot.com.co/

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