Por: José Roberto Acosta

En defensa del Banco de la República

Los tres inventos más importantes de la humanidad son: la manipulación del fuego, la rueda y la emisión de dinero por cuenta de un solo banco central.

Es tanto el poder del banco central que desde niños, y sin saber de economía, algunos plantean a sus padres: ¿por qué para eliminar la pobreza no imprimen billetes y se los dan a los pobres? Pues porque eso genera inflación, afectando el poder adquisitivo de los demás ciudadanos y expandiendo la pobreza. Por eso el artículo 371 de nuestra Constitución Política consagra la autonomía del Banco de la República, para que ningún gobierno use la impresión de billetes para financiar sus gastos y mermelada.

La actual inflación que sufre el país no se debe a la cantidad de billetes en circulación, sino a un desbordado gasto del Gobierno al debe, que alimentó la demanda interna y resultó en escandalosos déficits gemelos: fiscal y externo. Adicionalmente a tres restricciones de oferta transitorias pero consecutivas: devaluación del 60 %, el fenómeno de El Niño y el paro camionero, que una vez superados facilitan bajar la inflación desde ya.

Criticar la lentitud con la que el Banco de la República subió en el último año su tasa de interés es como criticar a Napoleón después de haber perdido en Waterloo y es desconocer el delicado manejo de esa variable para no agravar el ya débil crecimiento económico.

Decir que la devaluación del peso fue culpa del banco central es desconocer que fue un fenómeno externo que poco o nada se podía evitar con las reservas internacionales del país, que no representan más que un grano de arena en la playa.

La coyuntura se ensañó contra nuestro prestigioso Emisor, y ahora lo hace el presidente Santos que, como hábil jugador de póquer, sale en los medios a pedirle que deje de subir su tasa de interés porque frenará la economía, a sabiendas de que no le hará caso ¿Por qué hace eso? Pues porque ya sabe que llegaron los problemas y está buscando un culpable.

Ante su irresponsable política fiscal, el Gobierno usa cínicamente como chivo expiatorio al banco central y se presta a ahogar con más impuestos la economía, precipitando una recesión, esa sí muy efectiva para bajar la inflación.

@jrobertoacosta1; [email protected]

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