Por: Daniel Mera Villamizar

Gobierno redujo cantidad de Ser Pilo Paga, y no advirtió

En casi 20%: de 12.505 beneficiarios en 2015 bajó a 10.222 en 2016, lo que subió puntaje de corte.

Ahora parece más claro por qué el puntaje global exigido en Saber 11 aumentó bruscamente de 318 a 342: por la combinación de un menor número de beneficiarios posibles y del incremento de los puntajes de los aspirantes.

Lo que no ha sido claro es el manejo del gobierno: el presidente fue incapaz de decir la verdad y el Ministerio de Educación incapaz de buscar una solución.

"Este año, por razones fiscales, de plata, habrá menos beneficiarios, pero tengan presente que mantenemos la promesa inicial de 10 mil créditos-beca al año. Ya sé que 342 es una desagradable sorpresa para muchos pilos que merecen esta oportunidad": unas palabras así del presidente habrían sido comprendidas por la gente.

Por respeto a los pilos, el gobierno tenía que decir: si este año pudiéramos financiar los mismos beneficiarios de 2015, el puntaje de corte habría sido este. Si fueran 11 mil pilos, este puntaje. O ya que sabía la restricción fiscal, haber anunciado con suficiente tiempo la elevación del umbral.

En cambio, dijo que el salto a 342 obedecía a "un aumento tanto del puntaje global como de la desviación estándar". Palabras para engañar por temor a la reacción frente a la verdad escueta.

Ahora, ¿acaso es un problema irresoluble financiar a los pilos frustrados por la falta de previsión del gobierno? No. El gobierno nacional puede involucrar a las gobernaciones y alcaldías como co-financiadoras, al sector empresarial y a las propias universidades privadas.

Pero para eso hace falta liderazgo, por supuesto un ministro de educación en propiedad, y ciertas claridades estratégicas de país.

Ser Pilo Paga, SPP, se defiende y se financiaría mejor si se dirige como un instrumento de equidad y desarrollo. Ningún país con aspiraciones de bienestar puede darse el lujo de no tener una estrategia para identificar y encaminar a sus mejores talentos desde la adolescencia (antes de Saber 11).

Sin embargo, el anuncio anual de Ser Pilo Paga ya parece una ceremonia imbuida del mismo espíritu de las casas gratis. Como si SPP no se relacionara con otras prioridades del país.

Y, claro, SPP debe coordinarse con las políticas públicas en educación superior, pero no es una cosa o la otra. Y no se puede desconocer que las universidades privadas de calidad son imprescindibles para los propósitos nacionales. Que no lo lograremos solo con universidades públicas.

Si Ser Pilo Paga se entendiera en términos amplios y estratégicos, el gobierno nacional tendría más capacidad de hablar con la verdad y salir a conseguir más financiación.

Lo que sucedió este año dañó la confianza y la motivación en torno al programa de aquellos estudiantes de zonas, municipios e instituciones educativas históricamente en desventaja en el país. El gobierno tiene la responsabilidad de arreglar lo que dañó. @DanielMeraV   

 

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