Por: Cartas de los lectores

Inconformidad del INS con una columna

Directora del Instituto Nacional de Salud se refiere a una reciente columna de César Rodríguez en ese diario.

Como directora del Instituto Nacional de Salud (INS), quiero expresar mi inconformidad ante las opiniones expresadas por César Rodríguez Garavito en su columna titulada “Opacando las cifras del hambre”, publicada por El Espectador el pasado 4 de agosto. En ella, el columnista asevera que, como estrategia para conjurar la desnutrición en Colombia, el instituto que dirijo está ocultando o retocando cifras sobre esta materia, aseveración que, aparte de inexacta, es ofensiva contra los funcionarios de esta entidad.

Según el autor, una demostración del ocultamiento es el hecho de que el Boletín Epidemiológico Semanal (BES), elaborado por esta entidad, no desagrega información a nivel departamental. Efectivamente, el BES no incluye información detallada a ese nivel. Pero, lejos de la afirmación del columnista, esto se debe a que el propósito del boletín es entregar un resumen periódico. Incluir información de cada ente territorial, semana tras semana, daría como resultado un documento desmesurado para el propósito que persigue. Solo ante situaciones particulares, como el zika, se han venido publicando datos departamentales, tarea que dejará de hacerse como consecuencia del fin de la epidemia.

También afirma el columnista que el boletín no incluye muertes por enfermedades asociadas a desnutrición. En efecto, el INS considera que de publicar los datos sin los respectivos análisis que deben llevar a cabo los departamentos, la información sería meramente especulativa. Cabe preguntarse: ¿no es reprobable e irresponsable en cualquier ámbito, sea académico, periodístico o judicial, publicar información que no ha sido confirmada?

Finalmente, el columnista sostiene que el INS deja en “suspenso” la confirmación de las causas de las muertes. Sin embargo, debe aclararse que esta confirmación no es una competencia del INS, sino de los departamentos, como lo establece el Decreto 3518 de 2006.

Nunca hemos desconocido que las dificultades que algunos entes territoriales tienen para recolectar información pueden traducirse en un subregistro de muertes, pero eso no da derecho a poner en duda la ética de toda una entidad, ni a calificar las limitaciones del sistema de vigilancia como una forma de manipulación de la información. Las cifras enviadas por todos los departamentos se reflejan en la información publicada por el INS, y esto puede constatarse mediante la consulta directa con estos.

La información detallada sobre cualquier materia de nuestra competencia está disponible para cualquier ciudadano, y las puertas están abiertas para escuchar cualquier recomendación. Toda oportunidad de mejora es bienvenida, pero ojalá sea resultado del diálogo y no de la difamación.

Martha Lucía Ospina, directora del Instituto Nacional de Salud.

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