Injusticia

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El fallo de la Corte Suprema de Justicia que absolvió al coronel en retiro Alfonso Plazas Vega por su presunta responsabilidad en la desaparición del administrador de la cafetería, Carlos Rodríguez, y de la guerrillera Irma Franco, integrante del comando del M-19 a cargo de la toma, debe ser respetado y acatado. Punto.

Ahora bien, en el Palacio de Justicia hubo torturas a sobrevivientes y desapariciones forzadas a once personas que salieron caminando de las instalaciones, por eso absuelto el coronel Plazas Vega, no se puede desconocer, de nuevo, el papel de los militares en las desapariciones y urge encontrar a los verdaderos responsables de esta tragedia que empezó con la barbaridad de los guerrilleros del M-19.

Inocente dijo la Corte Suprema de Justicia. E inocente entonces es.

Y así lo salieron a gritar los grupos de derecha y el mismo expresidente Álvaro Uribe quien, en su intervención en la plenaria del Senado, aseguró que para todos los integrantes del Centro Democrático esa decisión era un motivo de alegría y una muestra del funcionamiento de la justicia. (Ver Centro Democrático calificó como justa absolución del coronel (r) Plazas Vega).

Ahora bien, los piropos para la justicia duraron poco, tan solo días después, el viernes 18 de diciembre, la misma Corte negó una tutela que el exministro de Protección Social durante el gobierno de Uribe, Diego Palacio, interpuso en octubre pasado en la que pedía que se tumbara la condena en su contra de 80 meses de prisión por el escándalo de la Yidispolítica. (Ver Corte ratifica condena contra Diego Palacio).

Ahí si no.

En ese momento los grupos de derecha salieron a criticar a la Corte diciendo que la justicia estaba politizada y que eso era otra muestra de la constante persecución en contra del uribismo.

Y eso no es nuevo, el pasado 23 de abril el actual senador Uribe se fue lanza en ristre, de nuevo, contra la Corte Suprema por las condenas contra su exministros Sabas Pretelt, al igual que contra su exsecretario Alberto Velásquez, quienes fueron acusados por el delito de cohecho.

Las críticas de Uribe fueron tan subidas de tono que incluso acusó a los integrantes de esa corporación de tener nexos con narcotraficantes. (Ver Duro ataque de Uribe a Corte tras condenas por ‘Yidispolítica’). 

Pero para decretar la inocencia de Plazas los jueces si son respetados.

Lo mismo pasa con los entes de control, para el Centro Democrático el proceso que se adelantaría en contra de Plazas Vega en la Fiscalía General de la Nación es la muestra de la persecución política que tiene Eduardo Montealegre en contra de cualquiera que sea cercano al uribismo.

Pero cuando la Fiscalía persigue a los enemigos del Centro Democrático entonces si debemos llegar hasta el final de sus investigaciones.

Ese doble rasero es perverso para el funcionamiento de la democracia.

Entre más legitimidad tengan las Cortes y menos sombras se proyecten sobre sus decisiones, más probabilidad habrá de encontrar el equilibrio de la justicia, principalmente porque al respetar las sentencias de la Corte y las decisiones de los entes de investigación, se dan pasos importantes para la estabilidad jurídica.

Las sentencias de los altos tribunales son sentencias, no columnas de opinión. Y el Centro Democrático no puede seguir atacando, en vez de acatando, los fallos y las decisiones que encuentran desfavorables, mientras que aplauden los que encuentran propicios. Así de claro y así de sencillo.

@yohirakerman

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