Por: Oscar Guardiola-Rivera

Juego de tiranos

¿Cómo se hacen los tiranos con el poder? De acuerdo con el célebre Discurso sobre la servidumbre voluntaria de La Boétie, el primero de los medios con los cuales éstos se hacen amos de cuerpos y espíritus es evitar que los hombres se pongan de acuerdo, se asocien o reúnan. Para ello prohíben “la comunicación natural de los espíritus mediante la palabra”.

En el Brasil del interino Temer se prohíbe usar la frase “Fuera Temer!” en los escenarios donde se celebran los Juegos Olímpicos. Por ello a la imagen de la atleta argentina que tuvo el coraje de pintar en su mano dicha frase y mostrarla al mundo se une aquella otra de la brasilera Rafaela Silva reclamando su voto por Dilma y Lula tras haber obtenido el oro para su país.

La corrupción es el segundo de dichos medios, dice La Boétie. Entiende por ello el distraer mediante espectáculos, carnavales y fiestas idóneas para acobardar a los hombres y aturdirlos. El interino Temer ha querido usar los Juegos así, como un circo, a la manera de aquel otro que denunciaron los poetas tropicalistas brasileros durante la dictadura de los sesenta.

Que bueno que sean las mujeres quienes no se acobardan, cuyos corazones y cuerpos no se reblandecen. También en la Colombia machista son ellas quienes brillan con el oro olímpico. Y los negros, los inmigrantes y los pobres que de otra manera el poder condena. Estos son los juegos de las mujeres.

El tercero es la religión cuando esta enseña sumisión, credulidad, y dedicación. Como se sabe, los viejos dioses hacen hoy uso de buen retiro. Así, la única religión que queda es aquella que predica el amor por el dinero y su acumulación. A ese dios sirve el interino Temer y quienes votaron contra Dilma en el Congreso. Todos ellos corruptos.

“El esfuerzo para remover a la presidenta Rousseff no es un juicio legal sino político … Para muchos brasileros y otros observadores el controversial proceso de imputación se asemeja más bien a un golpe de estado”, dijo la semana pasada el senador estadounidense Bernie Sanders. He aquí el cuarto de dichos medios, la fuerza bruta frente a la cual no importa ley o constitución, convertida ahora en instrumento, fetiche y arma. Esa misma fuerza, algo más desnuda, está presente también en los estadios y calles de Rio. La ejercen también jueces sumisos y una prensa arrodillada.

Ricardo Sanín describía en estos días el contraste entre el interino tirano Temer, casi oculto en su silla de VIP durante la ceremonia inaugural, mientras que abajo el carnaval de mujeres, transexuales, negros y pobres le rechazaba con baile y música. Arriba la oscuridad de los tiranos, abajo luz y música. Iluminada. Así describió Carolina Sanín a Caterine Ibarguen, como una diosa iluminada. La diosa justicia con los ojos bien abiertos.

 

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