Por: Luis Fernando Montoya

La buena campaña del Bucaramanga

“El hombre que mueve una montaña comienza llevando pequeñas piedras”: Confucio.

El equipo de la Ciudad Bonita, Bucaramanga, fundado en 1949, había descendido por segunda vez de categoría en el año 2008, pero luego de una excelente campaña regresó este año a la primera división, logrando avanzar hasta la semifinal y salvando su estadía en la misma como su primer objetivo.

A continuación destacaré los que considero los aspectos positivos de esta buena campaña.

Primero, los directivos, quienes hicieron un esfuerzo económico importante para conformar una nómina combinada de jugadores de experiencia y otros en proceso. Hicieron cambio de dirección técnica en el momento oportuno y contrataron a Flavio Torres, respetaron y apoyaron su proyecto aún en momentos difíciles de rendimiento del equipo, y al final se vieron los resultados: mantener la categoría y jugar hasta la fase seminal de la Liga Águila.

Segundo, el cuerpo técnico. El profesor Flabio Torres, hombre con experiencia en el fútbol, trabaja tácticamente muy bien sus equipos, rodeado de otras personas conocedoras de sus labores. Juntos convencieron a sus jugadores para conseguir los objetivos propuestos y tener sentido de pertenencia por el club por el cual fueron contratados.

Tercero, la nómina, pues se vio un grupo unido, con autocuidado personal, comprometido y solidario en el terreno de juego. Para destacar, jugadores como Daniel Cataño, Carlos Giraldo, Mauro Guevgeozián y Darío Rodríguez, entre otros.

Cuarto, la afición, que mostró toda su pasión y amor por su equipo, acompañándolo en la B y en la A. Ahora queda recomponer el equipo para que en el año 2017 sus objetivos sean más altos que en este 2016.

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