Steven Pinker habla sobre razón, ciencia, humanismo y progreso

hace 1 hora
Por: Julián López de Mesa Samudio

La falta de estudios del alcalde

Hace poco vi un video en el cual el actual alcalde de Bogotá argüía, frente a un público de estudiantes y académicos, la falta de fundamentación científica de quienes atacan su decisión de intervenir la Reserva van der Hammen.

Esta forma de argumentar del alcalde cae constantemente en lo que se ha dado en llamar el Paradigma de Kehoe; éste sostiene que ante la ausencia de una evidencia contundente frente a un riesgo, no hay riesgo; que si no existen estudios o pruebas decisivas de un daño futuro, dicho daño no se producirá. El nombre de este paradigma proviene de Robert A. Kehoe, científico estadounidense quien, por más de 40 años, sostuvo que los niveles de plomo en el ambiente eran normales, que la incidencia de los combustibles en dichos niveles era irrelevante, y que no eran un riesgo para la salud pública.

Durante años Kehoe utilizó su influencia en medios académicos y políticos para acallar a sus detractores. Ya en 1925, durante la conferencia tras la cual se generalizó por los siguientes 50 años el uso de aditivos con plomo en los combustibles, el científico silenció a sus contradictores espetándoles: “¡Muéstrenme los datos!”. En 1930 Kehoe se convirtió en el director del Laboratorio Kettering de Fisiología Aplicada de la Universidad de Cincinatti, primer centro universitario de estudios especializados en los riesgos toxicológicos relacionados con la industria de los combustibles. Con el respaldo académico de la universidad y la financiación fluyendo a raudales de compañías como General Motors, DuPont y Ethyl Corporation, Kehoe se encargó de publicar todos los estudios que soportaban su tesis y la de sus generosos financiadores. Kehoe terminó convirtiéndose en una autoridad, respaldada por la Asociación Médica Americana y el Servicio de Salud Pública de los Estados Unidos.

Sólo hasta 1965, y gracias a la valentía y convicción de Clair Cameron Patterson, la verdad finalmente se abrió paso: estudiando fenómenos cósmicos y su relación con nuestro planeta, Patterson se topó con evidencia definitiva que probaba el aumento en los niveles de plomo en el ambiente desde la Revolución Industrial y un incremento exponencial, críticamente nocivo, desde la inclusión de aditivos con plomo en los combustibles a partir de los años 20; sólo entonces fue cuando, poco a poco, se fue desmoronando el cuento de hadas de la industria de los combustibles y de Kehoe. Pero el daño estaba hecho: por casi medio siglo, millones de personas alrededor del mundo padecieron las consecuencias del envenenamiento por plomo en el ambiente.

Señor alcalde: el uso del paradigma de Kehoe ha sido la piedra angular de la defensa de la industria de los pesticidas, el asbesto y el tabaco, entre otras. Se usa para ganar tiempo, evadir responsabilidades y actuar bajo la turbia protección de la falta de evidencia científica. No, señor alcalde, los ciudadanos vemos más allá y sabemos que las cifras, los datos, las proyecciones, los impactos y, en general, todas las medidas que su Gobierno técnico usa, son susceptibles de ser manipuladas para darles un tinte de verosimilitud. La falta de estudios es un argumento trasnochado y, sobre todo, peligroso. Debata, señor alcalde, y justifique: no anule cómodamente a sus contradictores como sujetos sin voz.

[email protected], @Los_atalayas

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2016-02-24T21:00:46-05:00

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2016-02-24T21:05:20-05:00

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La falta de estudios del alcalde

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