Por: Mario Fernando Prado

La guerra taxis vs. Uber

Mientras que por una parte se está luchando encarnizadamente para por fin alcanzar la paz, por la otra se está dando una nueva guerra ya no en las montañas de Colombia ni protagonizada por las guerrillas y la fuerza pública. Se trata de un enfrentamiento urbano de los taxistas contra el sistema Uber.

Lo que empezó con unas protestas aisladas e incluso respetuosas, se ha tornado en unas batallas campales en las que no demoran en aparecer muertos, que es la única manera en que se les paran bolas a los problemas en este país.

Sucede que la aplicación Uber que funciona a las mil maravillas en otras naciones, llegó a Colombia y revolucionó el transporte individual convirtiéndose en una alternativa cada vez más creciente para quienes desean comodidad y seguridad.

La razón estriba en que una buena parte del gremio de los taxistas está infestado de vehículos destartalados y conductores ídem que abusan y maltratan a los pasajeros sobre todo si son mujeres.

Ello ha producido el rechazo a un servicio que debió ser mejorado en su momento convirtiéndose Uber en una opción que los taxistas consideran competencia desleal máxime ahora que se puede pagar en efectivo ampliándose el universo de sus usuarios.

Así las cosas, los taxistas han decidido tomar la justicia por sus propias manos y ya hay docenas de casos donde han cercado a los Uber insultando y agrediendo a sus conductores, estropeando sus vehículos, colocándoles letreros injuriosos con aerosol y generando situaciones de orden público en las cuales no siempre se hace presente de manera oportuna la autoridad.

Lo curioso es que para el gobierno Uber ha sido declarado ilegal pero sigue operando cada vez con más fuerza. ¿Por qué no se prohíbe de una vez por todas a quienes ejercen esta actividad? Mientras no haya una legislación que los saque de las calles, ellos seguirán prestando su servicio porque así lo pide el mercado.

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Mario Fernando Prado

Venga a Cali para que vea

El lado oscuro de Claro

Un pequeño 9 de abril

Choque de aviones

Tercera terna para Buenaventura