Por: Columnista invitado

La impunidad pone en peligro nuestro derecho a saber

En el último decenio, más de 800 periodistas han sido asesinados en el ejercicio de su profesión y sólo el 8 % de esos casos ha sido resuelto, según cifras oficiales de la Unesco.

El 2 de noviembre, Día internacional para poner fin a la impunidad de los crímenes contra los periodistas, es el momento idóneo para recordarlo. La fecha marca el aniversario de los asesinatos de Ghislaine Dupont y Claude Verlon, dos periodistas franceses de Radio Francia Internacional, asesinados en Mali, en 2013.

El 2 de noviembre, Día internacional para poner fin a la impunidad de los crímenes contra los periodistas, es el momento idóneo para recordarlo. La fecha marca el aniversario de los asesinatos de Ghislaine Dupont y Claude Verlon, dos periodistas franceses de Radio Francia Internacional, asesinados en Mali, en 2013.

El día honra la memoria de todos los informadores que hallaron la muerte en el ejercicio de su profesión, pero es también un llamado para que se haga justicia. Debemos combatir el hostigamiento de los periodistas en todas sus formas, incluidas las detenciones arbitrarias y la intimidación verbal, porque lo que está en juego es la seguridad personal de los informadores.

Sin embargo, en la actualidad, está sin esclarecer el 92 % de los casos de asesinatos de periodistas, lo que prueba que la libertad de expresión no está protegida y el derecho a la información no está garantizado. Por eso, cada gobierno debe asumir la responsabilidad que le incumbe y ordenar que se investiguen los crímenes contra periodistas. Cada gobierno debe actuar con prontitud y de forma minuciosa, si desea evitar que actos así se repitan.

Porque, si toleramos la violencia contra los periodistas, lo que estamos permitiendo es que prevalezca la impunidad. Una impunidad caracterizada por la ausencia de justicia que, en última instancia, invita a que se cometan otros actos violentos contra los informadores y contra otros defensores de los derechos humanos.

Proteger a los periodistas y garantizar la existencia de una prensa libre es esencial para el desarrollo de nuestras sociedades y condición necesaria para que los ciudadanos puedan acceder a la información y ejercer sus derechos en democracia.

Cada vez que se ataca, amenaza, asesina u hostiga a un periodista y no se investiga el caso se está generando una invitación a más violencia. Cada vez que no se hace justicia se está alentando al agresor a continuar atacando.

Han pasado tres años del asesinato de Ghislaine Dupont y Claude Verlon. En 2009, más de 30 periodistas fueron asesinados en la masacre de Maguindanao, en Filipinas, en el acto más mortífero contra periodistas jamás perpetrado en la historia. Ninguno de los dos casos ha sido resuelto; ambos permanecen impunes.

Para invertir esta tendencia, la Unesco trabaja, junto con poderes judiciales de todo el mundo, para sensibilizarlos acerca de la importancia de investigar los casos de asesinato de periodistas.

La Unesco se ha asociado también con la prensa, los gobiernos y los grupos de la sociedad civil para sensibilizar a la opinión pública. Esta acción se inscribe en el Plan de Acción de las Naciones Unidas para la Seguridad de los Periodistas y la Cuestión de la Impunidad, avalado por la Asamblea General de las Naciones Unidas mediante una resolución adoptada el 18 de diciembre de 2013.

El 2 de noviembre es un día para clamar por más justicia, luchar por la seguridad de los periodistas y poner fin a la impunidad. Es también la fecha indicada para invitar a los gobiernos a actuar y para exhortar a los sistemas de justicia a investigar estos crímenes de manera expeditiva y eficaz.

* Subdirector general de la Unesco para la Comunicación y la Información

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