Por: Yohir Akerman

La platica del Senado

Este martes se dará la elección del próximo director administrativo del Senado, un cargo muy importante ya que administra los fondos para el funcionamiento de esa entidad y además escoge y firma los contratos con sus diferentes proveedores. Una millonada de presupuesto.

La candidata con más probabilidades para quedarse con el cargo es quien actualmente lo ocupa. La doctora Astrid Salamanca Rahin está buscando su segunda reelección en el puesto pese a que su mandato ha estado acompañado de significativos escándalos.

Acá va su hoja de vida de escándalos, experiencia laboral y también unos nombres por si necesitan referencias.

El 20 de noviembre de 2012, Salamanca fue elegida por la plenaria del Senado como nueva directora administrativa con 74 votos a favor y 9 en contra. La funcionaria se desempeñaba como directora encargada desde agosto de ese año, luego de que la Procuraduría destituyera a Omar Velásquez.

Ya para ese momento en la carrera de Salamanca figuraba un proceso en la Procuraduría por una presunta irregularidad en un contrato suscrito mientras fungía como directora encargada de esa entidad. 

Salamanca fue denunciada ante el ministerio público por eludir un contrato suscrito con la empresa Jargu S.A. en 2007, producto de un concurso de méritos, para terminar favoreciendo a la empresa Interseguros Ltda sin el cumplimiento de las formalidades que exige el régimen de contratación pública. (Ver Serios cuestionamientos en contra de directora)

Grave.

Pero no para 74 de los 100 senadores que la escogieron puesto que, según lo que se decía en los pasillos del Capitolio, Salamanca era cuota del presidente del Senado en ese momento, Roy Barreras.

Posteriormente, en octubre de 2013, Salamanca se vio involucrada en un escándalo por entregarle a cada uno de los parlamentarios un pequeño detallito: un teléfono Blackberry Z10 y una Tableta Samsung Galaxy Tab 2. Es decir más de un millón y medio de pesos por senador. Muy generosa y desprendida la directora administrativa del Senado. (Ver Salamanca quiere que los congresistas la quieran)

Peculiarmente la directora Salamanca cotizó entre las tres empresas que prestan el servicio de telefonía móvil en Colombia y firmó el contrato para los teléfonos y las tabletas con la que ofreció el mayor costo para este servicio.

Nada de eso preocupó a nuestros legisladores. El 4 de noviembre de 2014, con 78 votos a favor y uno en blanco, la plenaria del Senado reeligió a Salamanca en su cargo, con lo que extendió su período por dos años más. Ahí vino lo bueno.

Un mes después, en diciembre de ese año ocurrió el escándalo por la compra de 115 neveras, para que cada oficina de los congresistas contara con este electrodoméstico. Tras la polémica, varios legisladores devolvieron los frigoríficos por considerarlos innecesarios. (Ver Discusión por la compra de neveras senadores)

Por otra parte, en abril de 2016, Luis Javier Rojas Morera, el hijo de la entonces directora financiera de la entidad Magdalena Morera y subordinada de Salamanca, fue encontrado en un vehículo del Senado en el que se incautaron 614 millones de pesos. Según las autoridades, ese dinero estaba relacionado con una red de lavado de activos.

Gravísimo.

El escándalo conocido como el ‘carrocaleta’ llevó a que el recién posesionado presidente de la corporación, Mauricio Lizcano, solicitara en julio de este año la renuncia protocolaria de seis de los subordinados de la doctora Salamanca, pero, interesantemente, no la tocó a ella.

Posteriormente vino la investigación de la Contraloría por un remate de un lote de carros del Senado que se dio en 2012, cuando Salamanca ya era directora, en el que se generó un detrimento de la bobadita de 1.765 millones de pesos porque los vehículos fueron subastados por precios muy por debajo de los valores del mercado.

Eso entre otras irregularidades. (Ver Anormalidades en el remate de carros)

Finalmente, el 7 de noviembre se conoció una grabación presuntamente realizada en las oficinas del Senado, en la que la secretaria de la doctora Salamanca, Ángela Bernal Amorocho, le estaría pidiendo coimas a un contratista del Senado. (Oír Grabación publicada por Noticias Uno)

Aunque en la grabación se menciona el nombre de la doctora Salamanca, no se puede asegurar, aún, que ella haga parte de la red para cobrar sobornos a contratistas.

Lo que sí se puede concluir con todos estos casos, es que la directora administrativa tiende a derrochar el presupuesto que maneja, lo cual es un problema serio para estos tiempos austeros y, más importante aún, ha tenido dificultades, por acción u omisión, controlando a su equipo de trabajo para que no caigan en actos delictivos.

Pese a la gravedad de todo esto, Salamanca cuenta con el respaldo para su reelección de pesos pesados cómo el senador Álvaro Uribe y de la mayoría de la bancada de Cambio Radical. Nada más, ni nada menos. 

@yohirakerman
akermancolumnista@gmail.com
 

 

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