Por: Hernando Roa Suárez

La Policía Nacional y la paz territorial

Necesitamos policías integrales: estrategas, honestos, planificadores, eficientes y respetuosos de los derechos humanos. Este es un momento histórico excepcional para una institución pública, que debe estar al servicio de la comunidad.

Bajo la responsabilidad académica del Director de la Escuela de Postgrados de la Policía Nacional, Coronel Luis Ernesto García y sus asesores, se llevó a cabo el pasado jueves 25 de Febrero, en el Teatro Cafam de Bellas Artes, el II Foro sobre: “Rol y perspectiva de la Policía Nacional para la construcción de la Paz Territorial”.

El Evento contó con magnífica asistencia de miembros de la Policía Nacional, desde cadetes hasta coroneles, que hacen su curso de ascenso a generales.

El Foro se ocupó de los siguientes temas: Negociaciones de paz y justicia transicional, a cargo de Juanita Goebertus, Coordinadora de Justicia Transicional del Alto Comisionado para la Paz; Importancia de la verdad para la paz, presentado por María Camila Moreno, Directora del Centro Internacional para la Justicia Transicional; Paz territorial, la agenda para el postacuerdo, bajo la responsabilidad de Diego Bautista, Asesor para Paz Territorial y Arquitectura Institucional de la OACP; Protección de Derechos Humanos en el Postacuerdo, desarrollado por Todd Howland, Representante de la ONU en Colombia para los Derechos Humanos; el Panel final sobre: Desafíos de la Policía Nacional en el Postacuerdo, magistralmente moderado por Isaac de León Beltrán, con la participación de Alejandra Guáqueta, Directora de Postconflicto del Ministerio respectivo; Isabel Gutiérrez, Directora EAFIT-Bogotá; el suscrito; el coronel Luis Ernesto García, y la Síntesis del Evento, preparada cuidadosamente por Rodrigo Cardozo.

Cubiertas las exposiciones referidas, nos ocupamos del Panel y en él me permití plantear los siguientes desafíos, que podemos estudiar en forma interrelacionada y en distintas instancias y que, por supuesto, no son los únicos.

i.- Revisar cuidadosamente la Misión y la Visión de la Policía Nacional para redefinirlas contextualmente al postconflicto. Quien estudie y conozca el papel desarrollado por la Policía Nacional en los últimos 68 años (1948-2016), tendrá claro el papel estratégico que la Policía Nacional de Colombia, tiene en el postconflicto.

ii.- Repensar y planear cómo la Policía va a organizar su participación territorial, para fortalecer su imagen creativa y responsable frente al proceso histórico de la construcción de la paz en el postconflicto.

iii.- Contribuir al fortalecimiento de la democracia participativa, según los preceptos constitucionales vigentes y donde la paz los atraviesa transversalmente.

iv.- Ejercer sus funciones como una Institución ejemplar para la implementación de los Acuerdos.

v.- Aportar, específicamente a través de su Escuela de Posgrados e Instituciones Universitarias, a los procesos académico, investigativo y de interacción social, vinculados a la construcción del proceso de paz. vi.- Formar apropiadamente expertos policiales en las distintas etapas de implementación de los Acuerdos.

vii. Continuar organizando y desarrollando Eventos similares al reseñado, a nivel territorial. Por ejemplo: en la Costa Atlántica y San Andrés y Providencia; Antioquia y Chocó; Centro Oriente; Valle del Cauca, Cauca y Nariño; Orinoquía y Amazonía. viii.- Utilizar las 32 emisoras de la Policía y colaborar con todos los medios de comunicación, para crear una nueva mentalidad nacional y facilitar lo que Humberto de la Calle ha designado: “El cambio en la estructura mental de los colombianos frente al postacuerdo”.

ix.- Ampliar cuántica y cuálicamente el número de sus miembros, teniendo en cuenta la realidad histórica nacional y, como lo ha enfatizado el Coronel García: “tener inmenso cuidado en formar los miembros de nuestra Policía como personas”; y x.- Fortalecer presupuestalmente la Policía Nacional, con proyectos que le permitan contribuir eficaz y eficientemente al fortalecimiento de la Seguridad Nacional y la construcción de la paz.

Quisiera enfatizar, ante las actuales modalidades delictivas, que debemos prepararnos para tener un concepto diferente de Policía, que sea ejemplo en la comunidad y en la sociedad civil; que sea un agente que desarrolla canales de comunicación contemporáneos. Así mismo, deseo destacar su labor sustantiva frente a los derechos humanos, la conservación del medio ambiente, la lucha contra el narcotráfico, el afianzamiento de la seguridad ciudadana y su papel en la construcción de una paz integral. Es decir, de una paz concebida como ausencia de violencia abierta, estructural y cultural.

Sabemos que -a nivel mundial- hay grandes avances tecnológicos y, muy particularmente, en el campo de la informática, que han facilitado el mejoramiento del papel que la Policía desempeña en la comunidad. Más no basta que tengamos magníficos instrumentos tecnológicos; se presenta fundamental la creación de una nueva cultura en los agentes policiales, que desemboque en aprecio y respeto social. La comunidad que reconoce en el agente su capacidad y su transparencia, lo respeta, lo admira, lo consulta y lo apoya.

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