Por: Carolina Botero Cabrera

Ley Lleras, no hay quinta mala

Pasito, sin avisar a nadie, MinComercio y la Dirección Nacional de Derechos de Autor abrieron para comentarios públicos, con plazo de una semana que termina en festivo, una nueva Ley Lleras.

La Ley Lleras 5 contiene ajustes que en 2013 mostramos como evidentes problemas, pero no aborda la verdadera reforma para el siglo XXI. El pulso continúa. Es similar a la Ley Lleras 2 y a la Ley Lleras 4. La primera fue aprobada en el Congreso en 20 días en 2012 y declarada inexequible por vicios de forma. La segunda fue presentada otra vez en 2013 con el mismo texto y la retiraron para abrir diálogo en mesas de trabajo.

Esas mesas expusieron que no basta “copiar/pegar” disposiciones del TLC; deben adaptarlas y, sobre todo, que si el sistema está desactualizado para los autores —especialmente para los titulares—, la situación de la audiencia —consumidores, público, usuarios— es peor debido al histórico abandono.

Uno de los casos que era evidente en 2013 era el de las personas con discapacidad quienes requieren de una excepción para evitar que el derecho de autor sea una barrera para que accedan al conocimiento, la ciencia y la cultura. El gobierno responde en 2016 que como ya existe la Ley 1680 de 2013 esto ya no es necesario.

Sí, esa ley soluciona el problema más aberrante para las personas ciegas y con baja visión al crear un sistema que facilita la lectura con un software cuyo costo asume el gobierno y se respalda con una excepción legal, pero no lo reemplaza.

También en 2013 Colombia firmó el Tratado OMPI de Marrakech, que va mucho más allá y que todavía no pasa a ratificación del Congreso. Ciertamente en tres años la situación ha cambiado. La excepción no se necesitaría si se implementa debidamente ese tratado que reconoce derechos humanos, que Colombia ya firmó pero que por falta de voluntad política está engavetado. Mientras tanto, la 1680 no basta.

La discusión de estas reformas en el mundo evidencian esta tensión, hoy no pueden plantearse cambios para titulares y olvidar a la audiencia. Pidamos más plazo y propongo rechazar este proyecto si no incluye cláusula abierta y todas las excepciones que se necesitan. Pero, sobre todo ¡participe!

 

 

 

 

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