Por: Enrique Aparicio

Lienzos que hablan, lienzos que cuentan historias, lienzos eternos

Frans Hals había trabajado hasta las altas horas de la madrugada para darle los últimos toques al retrato de un notable del ayuntamiento de Haarlem. Pasadas las 7 de la mañana tocaron a su puerta.

Cuando la abrió se encontró con un hombre grandote con vestimenta de burócrata del gobierno. Estamos en 1603 en la ciudad de Haarlem, muy cercana a Ámsterdam.  Frans era un pintor con buena fama y muchas deudas ya que el dinero de las ventas de sus cuadros no cubría las necesidades para alimentar a los muchos hijos que tenía.  Hay que agregar también que le gustaba el traguito en buena cantidad.

El burócrata -un embargador- leyó un papel donde a nombre del reino solicitaba el pago de deudas que Hals tenía con el panadero.  De su casa sacaron las pocas pertenencias: tres camas, una mesa y cinco pinturas.  Ya con mucha edad, la ciudad le concedió una pequeña pensión.

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Nadie puede negar que hay vida adentro de las pinturas de los artistas holandeses del siglo XVII.  Sus obras barrieron con mucho artista de la época. En lo que vamos a ver (You Tube) se entiende más lo que digo.  Cada cuadro es una historia. Un momento en la vida real en un pedazo de tela.

Los poderosos de Europa estaban ávidos de la pintura flamenca y de los Países-Bajos, por eso las encontramos en colecciones en Inglaterra, Rusia, Francia y demás. El caso que nos ocupa es el del Szépmuvészti Múzeum, el Museo de Bellas Artes de Budapest. Parte de los cuadros que conforman su acervo pertenecieron a la familia noble húngara los Esterházys, terratenientes con inmensas posesiones.

Con la habilidad que caracteriza a los holandeses lograron conseguir en préstamo para ser exhibidas en el Museo Frans Hals de Haarlem (localizada a 20 minutos en tren de Ámsterdam) una serie de obras que representan el trabajo de pintores nacidos en esa ciudad. Las causas de esta generación de artistas del siglo XVII se pueden concretar en que ya la Iglesia y por ende el motivo religioso no eran los que pagaban. El comercio de ultramar hizo a Holanda inmensamente rica.  Las nuevas generaciones con gran poder adquisitivo pudieron solicitar pinturas a los grandes maestros de la época.

En el You Tube se ven detalles que la cámara captó de algunos de los cuadros: las vestimentas y los rasgos modernos de las caras de las mujeres, la perfección de las naturalezas muertas donde se observa lo que comían y los cubiertos que utilizaban, los paisajes de la época, obras con motivos religiosos y también las juergas que inmortalizaron pintores de gran estatura como Jan Steen, Willem Claesz Heda, Jacob van Ruisdael y otros.

La exhibición Maestros Holandeses de Budapest (www.franshalsmuseum.nl) estará abierta hasta febrero de 2017.  Algo muy especial.

You Tube

Que tenga un domingo amable.

 

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