Por: Ana Milena Muñoz de Gaviria

Los jóvenes y el proceso de paz

Los jóvenes menores de 18 años han vivido su vida en un llamado conflicto armado en el que el Estado Colombiano ha tenido que combatir narcotraficantes, paramilitares y/o la guerrilla.

Muchos han sido simplemente espectadores, otros han sido protagonistas; algunos a la fuerza, otros porque no tenían otra opción de vida y unos pocos por gusto. Los jóvenes empiezan entonces a aparecer en el panorama nacional como protagonistas.

Lo primero que hay que celebrar es que dentro del proceso de negociaciones de paz, el Gobierno y la Farc anunciaron un acuerdo para la salida de menores de los campamentos de la guerrilla. Se comprometieron a entregar a todos los menores de 15 años de edad que están en sus filas y poner fin al reclutamiento de menores. La salida será progresiva y se hará tan pronto se acuerde un protocolo y un plan transitorio de acogida, de tal manera que se garanticen derechos económicos, sociales y culturales, así como derechos civiles y ciudadanos, y en este sentido el Gobierno los reconocerá como víctimas y no los judicializará salvo algunas excepciones.

Por otra parte, la guerrilla le hace un llamado al Gobierno para reformar o eliminar el servicio militar obligatorio y las prácticas de reclutamiento conocidas como detenciones masivas o batidas de jóvenes reclutados contra su voluntad o la de reclutamiento de menores para infiltrase en las estructuras guerrilleras. Y es que el tema es que ojalá no hubiera guerra y nadie, y menos los jóvenes, debería estar en ella. Ese debería ser el compromiso. Y es ahí también cuando la mal llamada resistencia civil a la paz debería enfocar sus esfuerzos en contra de la guerra y la violencia para que esta no exista en Colombia.

Por último, es importante no solo sacar los jóvenes y los menores de la guerra, sino darles una voz en la paz. De ahí celebro la propuesta del Partido Liberal de permitir la participación de jóvenes entre los 14 y 18 años para que puedan votar el plebiscito y sean ellos quienes ratifiquen esa voluntad de paz. Muchos de esos niños dicen: “no sé qué es vivir en paz”. Y es así como la paz debe ser un anhelo de todos los colombianos.

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2016-05-18T15:09:34-05:00

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2016-05-18T20:35:27-05:00

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Los jóvenes y el proceso de paz

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