Por: Óscar Alarcón

Los plebiscitos

Aquí se ha dicho insistentemente que lo de 1957 no fue un plebiscito sino un referendo.

Eso lo acaba de reiterar la propia Corte Constitucional en el fallo sobre el plebiscito que el Gobierno acaba de convocar. Sostiene que esa clase de consulta es un mecanismo de participación mediante el cual el pueblo, en ejercicio de su soberanía, participa en la toma de una decisión que define el destino colectivo del Estado a través de una convocatoria que únicamente puede hacer el presidente de la República. El plebiscito es de naturaleza política y no jurídica, como es el que se va a votar el 2 octubre.

Los actos sometidos a plebiscito, lo dice reiteradamente la alta corporación, no pueden reformar la Constitución, y en 1957 todo lo votado allí fue de esa naturaleza: la reiteración del voto a la mujer, la paridad política en las corporaciones públicas y en los gobiernos, la obligación de invertir el diez por ciento en la educación, etc.

Por las anteriores consideraciones, la Corte Constitucional declaró inexequible (algo que muchos se han abstenido de comentar) el inciso segundo del artículo tercero de la ley que daba el carácter vinculante a los actos del plebiscito. Esto significa que las disposiciones que desarrollen el acuerdo de La Habana necesitan ser discutidas y aprobadas por el Congreso.

Los amigos del No manifiestan su desacuerdo con que se les den curules a los de las Farc, como si eso fuera algo nuevo. ¿Acaso en el plebiscito del 57 no les dieron las mismas curules a los conservadores, igualándolos con los liberales, a sabiendas de que eran minoría?

Es que les molesta que pasen de ser de las Farc a ser de frac.

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Óscar Alarcón

Los auxilios del 86

Los auxilios del 68

Los segundos apellidos

Los expresidentes

El premio a Roberto Burgos