Por: Mauricio Jaramillo Jassir

Los retos de PPK en el Perú

Pedro Pablo Kuczynski se posesionó como presidente del Perú, una posibilidad que se veía remota al empezar el año. Se trata de un líder inadvertido, con un pasado como exbanquero de Wall Street, funcionario del gobierno de Alejandro Toledo y el presidente de más edad en la vida republicana. Desde el 28 de julio, PPK gobierna en medio de la necesidad de sostener el avance sustancial en la inserción económica que le ha permitido al país, ser menos vulnerable a la caída de los precios de algunas materias primas, a diferencia de otros de la región.

Una vez conocido su triunfo, anunció un aumento del tope del déficit fiscal al 3 % –el déficit actual es de 2 %, el mayor alcanzado desde 2002–, lo que provocó inmediatamente, una reacción de la agencias calificadoras de riesgo, Fitch y Moody’s, que señalaron los riesgos de tal decisión. PPK deberá, por tanto, hacer frente a una presión interna por aumentar la inversión social y a una externa con miras a mantener una disciplina fiscal que ha convertido al país, desde hace varios años, en una economía atractiva para la inversión.

En el plano político, recibe un Perú donde el fujimorismo avanzó de manera contundente, constituyéndose en primera fuerza en un Congreso unicameral. Deberá decidir alianzas con sectores políticos que terminaron apoyándolo por evitar el ascenso de Keiko. Un detalle importante en el sistema político peruano: se trata de un modelo con algunos rasgos de semipresidencialismo, por lo que el Congreso dispone de prerrogativas, que no se ven en otros regímenes de la zona, como confirmar el gabinete de gobierno o la existencia de un primer ministro (aunque el presidente sigue siendo cabeza de Estado y de gobierno), cargo que ejerció en la presidencia de Alejandro Toledo. Esa mayoría fujimorista será la cabeza más visible de la oposición. Bajo esta lógica, causará constante polémica y división, la propuesta para indultar por razones humanitarias, al expresidente Alberto Fujimori, preso desde hace casi una década. En 2013, ya fue negada una solicitud similar por parte del Tribunal Constitucional. PPK ha tratado de manejar el tema sosteniendo una postura intermedia: si el Congreso aprueba una ley para que adultos mayores puedan acceder el arresto domiciliario, él la firmará.

El entorno regional también comprende desafíos. Las presiones desde Argentina por acercar la Alianza del Pacífico a Mercosur, aun no generan consenso regional, y Lima como referente del primero deberá asumir postura. La apuesta peruana hacia el Pacífico es uno de los grandes activos de su política exterior. Tendrá que conservarlo, a pesar de la desaceleración económica de uno de sus socios más importante, China. PPK asume en uno de los momentos de mayor división regional, pero como él mismo reconoció a pesar de su edad, “el coco y la experiencia le funcionan”.

*Profesor Universidad del Rosario.

 

 

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