Por: Melba Escobar

Los títulos de Santos

Al ver imágenes del presidente con su familia esta semana viajando por Europa con calculada sobriedad en el atuendo y los gestos, me acordé de una fotografía de Doris Lessing el día que recibió el premio Nobel de Literatura. Vestida de campesina, despeinada, sostiene sentada en las gradas del portal de su casa, un inmenso ramo de flores. No parece una noble, ni una reina, ni una socialité. Y no lo parece porque en su aspecto nada está calculado.

En contraste, así su Nobel sea merecido, lo cierto es que Santos es un meticuloso guardián de su imagen. Por eso no es de sorprenderse que la oficina de Comunicaciones de la Presidencia mandara a precisar, como ocurrió en un acto de la Cámara Colombiana de Infraestructura el mes pasado, que el mandatario ostenta el título de premio Nobel de la paz y esto debe mencionarse cada vez que aparezca en público. Este gesto, como tantos otros, demuestran una atención tal en su propia persona que me resultan más dignos de un monarca o de una estrella pop que de un premio Nobel de la Paz. ¿O se imaginan a Mandela pidiendo incluir “Premio Nobel de la Paz” cada vez que hacía una aparición en público?

Por cierto, en la página de Presidencia pueden saberlo todo sobre Juan Manuel Santos y su nuevo galardón. Ahí pueden enterarse de su diálogo con el rey de Noruega y el de Suecia, con el papa Francisco y con el Jefe del Gobierno español, entre otros. Así mismo están las fotos y los videos de su gira, que incluye Suecia, Bélgica, Italia, el Vaticano y España, estupendos lugares para visitar en esta época y para pasar un rato con figuras como el cantante Sting, seguramente compañía más gratificante que personajes como Ángel Custodio Cabrera. Pero es que el cuento de hadas no le resta urgencia a los asuntos nacionales, ni los problemas desaparecen como por arte de magia, como ocurre en la página de la Presidencia. Por eso cabe preguntarse si realmente era necesario recibir otro doctorado Honoris Causa de la Universidad Alfonso X en España, luego de haber obtenido el de la Universidad Central a manos de su primo Rafael Santos aquí. A eso hay que sumar el premio Nueva Economía Forum 2016, también en España, y la iniciativa Global Clinton en Nueva York, entre otros sumando una colección de títulos, premios y honores que el mandatario va colectando como estampitas para llenar un álbum.

Mientras tanto en Colombia los crímenes contra los sindicalistas siguen ocurriendo, los interrogantes en materia económica no se resuelven, la Corte definió si va a haber o no Fast Track, el Banco de la República eligió nuevo gerente, y así tantos asuntos siguen ocurriendo o manteniéndose en entresijo mientras la paz, aun cuando ya cuente con moneda de oro y diploma recibidos por la academia sueca, no es aún una certeza.

El futuro del presidente incluirá ser delegado de las Naciones Unidas, enseñar en prestigiosas universidades y tener incidencia en la política internacional. Sin embargo, de momento su mandato sigue vigente hasta agosto de 2018. Hasta entonces esperamos que ejerza (al menos prioritariamente) el título de presidente de la República de Colombia.

@melbaes

 

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