Por: José Roberto Acosta

Mermelada estructural en la reforma tributaria

El Gobierno se atrevió a incluir en la propuesta de reforma tributaria el necesario pote de mermelada para sobornar parlamentarios y lograr aprobarla a pupitrazo limpio.

En efecto, en el artículo 193 del proyecto de ley presentado por el Ministerio de Hacienda se lee: “Los servicios de telefonía, datos y navegación móvil estarán gravados con la tarifa del 4 % sobre la totalidad del servicio, sin incluir el impuesto sobre las ventas”, es decir que, además de pagar una nueva tarifa de IVA del 19 %, se le agrega un 4 %, con lo que el impuesto ascendería al 23 %, tasa superior a la que pagan en promedio sobre sus utilidades las 20 empresas más importantes de la bolsa.

Dado que al año se facturan por servicios de telefonía celular cerca de $16 billones, esta tasa del 4 % equivale a un recaudo pulpito de $640.000 millones anuales, los cuales, según el mismo artículo 193 de la propuesta del Gobierno, se distribuirán en un 90 % para el “fomento, promoción y desarrollo del Deporte y Cultura”.

Aunque merece aplausos el objetivo, se delega el gasto de dicho recaudo en el Distrito Capital y en los gobernadores para que, mediante convenios con los municipios, presenten proyectos deportivos y culturales. Con esto, lo que se hace es poner al servicio de las bases de clientela politiquera regional mucha mermelada para aceitar las próximas elecciones.

Eso de “fomentar, promocionar y desarrollar el deporte y la cultura” es un canal de contratación directa y a dedo por parte de alcaldes locales, como es el caso concreto del municipio de La Calera, vecino de Bogotá, donde se han gastado en menos de diez meses gran parte de ingresos extraordinarios recibidos de Cemex S.A., equivalentes a la mitad de su presupuesto anual, en eventos como el “Festival de la Luna Azul”, el “Día del Campesino” y el “Festival del Sol y la Astronomía”, entre otros, donde pululan contratos de toda clase con sus respectivas coimas. Esto sin contar con la creación de una cuantiosa nómina paralela de profesores de fútbol, microfútbol, básquet, béisbol, y muchos más deportes que nadie audita ni controla.

Hábilmente se mete este “argumento” para “conquistar” mayorías entre los honorables parlamentarios de los partidos de Gobierno y así aprobar el inconveniente aumento del IVA a cambio de una “mermelada estructural”.

@jrobertoacosta1

 

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