Conversatorio de Colombia 2020

hace 3 horas
Por: Antonio Casale

Millos: no todo es malo

Los títulos obtenidos en 2016 por Nacional y Santa Fe hacen que el hincha de Millonarios vea todo oscuro. Con el corazón es así, produce dolor ver a los hinchas rivales celebrar y burlarse de los parcos resultados azules, el fútbol es así. Pero la directiva no puede perder la cabeza. Hay algunos síntomas que demuestran que no todo está mal y que se avanza por el camino correcto. Veamos.

La reacción inmediata ante la salida de Cocca, al contratar en menos de 24 horas a otro entrenador de postín como lo es Miguel Ángel Russo, es la demostración de que los directivos sí son capaces de contratar recurso humano acorde con la historia.

Ningún técnico asegura títulos, pero un entrenador que supo ser campeón de Copa Libertadores debe tener mucho por aportar. Eso sí, la directiva debe saber que una cosa es dirigir a Riquelme y Palermo, con quienes logró aquella gesta con Boca, y otra es gestionar a los jugadores con que cuenta la actual plantilla. Millos necesita un volante de marca, un nueve y un diez de postín, que tengan experiencia y títulos en su palmarés. Esos son los que marcan las diferencias en las finales.

En esa materia no se puede equivocar. Ya se anunciaron seis contrataciones que fueron aprobadas por el anterior técnico. Pueden funcionar, pero son de fondo de armario. Alguno será titular y un par de ellos sorprenderán, pero no son los nombres que se necesitan para darle la vuelta a la historia en un equipo que, hoy como nunca, está bajo la presión de su entorno.

Por lo demás, el balance del año, sin pensar en lo obtenido por los rivales tradicionales, no fue tan malo, es más bien aceptable. Regresa a Copa Libertadores por méritos propios al ser uno de los mejores del año en la reclasificación. Se quedó por fuera de las semifinales de los dos torneos en los últimos minutos, cuando todo estaba dado para lograrlo (es esos momentos se necesitan jugadores experimentados, capaces de aguantar hasta el final, eso se llama jerarquía). El regreso a torneo internacional supone un cambio en la dinámica de funcionamiento. Esto permite traer mejores jugadores, hay premios jugosos que respaldarán la inversión. Es fundamental llegar a fase de grupos.

Es fácil ver que todo se hace mal, pero si somos sensatos, no es del todo cierto. Hacen falta los resultados y el fútbol como la vida se reduce a fríos números, pero el trabajo para lograrlos va por el camino correcto. La gestión en consecución de verdaderos refuerzos será fundamental para validarlo.

 

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