Ocupemos Internet, rechacemos la violencia en línea contra las mujeres

Noticias destacadas de Opinión

Las características de Internet, que hacen que cualquiera pueda expresarse, llevaron en su momento al entonces relator para libertad de expresión de la ONU, Frank La Rue, a considerarla como la nueva “plaza pública”. Si no la cuidamos, no lo será para las mujeres.

Es un espacio privilegiado para dar voz y sin embargo, la violencia del mundo fuera de línea contra las mujeres se está trasladando a este medio también y amenaza con convertirse en un mecanismo de censura para nosotras.

Dentro del estudio del que ya hablé, en el que la Web Foundation analizó el uso de Internet por mujeres en 10 países, el informe de Colombia --realizado por Fundación Karisma, donde trabajo -- se enfocó en preguntar: ¿qué pasa con la expresión de las mujeres en Internet?, ¿qué pasa con las periodistas, blogueras o líderes comunitarias que alzan la voz en redes sociales? El estudio cualitativo concluyó que “cuando una mujer tiene una voz clara en la red, cuando la usa para defender sus derechos o cuando actúa en terrenos ‘masculinos’ se convierte en sujeto de violencia en línea”. ¿Puede esto ayudar a explicar que en Colombia, como dice el PAN, tan solo un cuarto de quienes trabajan en los medios sean mujeres?

El estudio muestra que en el sector es difícil identificar estas violencias no se identifican como violencia de género, lo que no es sorpresa pues en una población como la de periodistas el vínculo profesión-amenaza existe desde tiempos inmemoriales. Sin embargo, vemos que las agresiones para las periodistas están relacionadas sobre todo con estereotipos sexistas, agresiones sexuales, descalificación familiar, relaciones personales, amenazas a los hijos o comentarios sobre su apariencia física. Vista así la violencia para ellas va más allá de amenazas a quien se atreve a hablar, a eso se suma que son mujeres.

A las muchas otras actividades de los “16 días de activismo contra la violencia contra las mujeres”, Karisma se une con una campaña que busca identificar, con humor, a los llamados “machi trolls”. Creemos que el primer paso para enfrentar estas violencias y mantener Internet como plaza pública es entender que cualquiera puede expresarse y que es con argumentos como se debaten las ideas, no con violencia.

 

Comparte en redes: