Por: César Ferrari

Para crecer aceleradamente

Para crecer se necesita producir más y, por lo tanto, expandir la capacidad de producción. Esa expansión se logra con más inversión que requiere, a su vez, más ahorro.

Las tasas de ahorro e inversión en Colombia son, más o menos, la mitad de las tasas chinas y de las coreanas. De tal modo, si Colombia quiere crecer como China, o como Corea lo hizo anteriormente, debería duplicar sus tasas de ahorro e inversión.

Por otro lado, para producir más se necesita vender más. Y si los mercados internos son pequeños, la única manera de hacerlo es vender en los mercados internacionales. Mejor dicho, se requiere que los productores que producen bienes y servicios que pueden transarse internacionalmente sean competitivos a nivel internacional; y los que producen servicios no transables deberían ser eficientes para mejor apoyar a los primeros.

Se dice repetidamente que para que los productores sean competitivos deben aumentar su productividad, es decir que la mano de obra, el capital y los insumos intermedios que empleen rindan mucho más en términos productivos. Ello exige que inviertan y cambien de tecnología; con medidas administrativas solo podrían superar ineficiencias pequeñas. Por cierto, si es que lograron sobrevivir a la apertura de los mercados y a la competencia internacional, hace tiempo eliminaron las fallas gruesas.

Para invertir deberían contar con recursos propios o prestados. Pero si no son rentables no hacen utilidades. Por lo tanto, no cuentan con recursos propios, tampoco son sujetos de crédito. Es decir, para invertir, cambiar de tecnología, aumentar su productividad y rentabilidad, primero deberían partir de ser rentables.

La rentabilidad está dada por las utilidades que logran en el proceso productivo con respecto a los recursos invertidos. En consecuencia, se requiere que los precios a los cuales venden sus productos sean superiores al costo de producirlos: mejor dicho que satisfagan la condición de competitividad. Y ese aumento de las utilidades implica el incremento de las tasas de ahorro e inversión.

Si el bien o servicio es transable su precio base es definido internacionalmente en dólares (o en euros). De tal modo, la cantidad de pesos que recibe el productor depende de la tasa de cambio; a mayor tasa recibirá más pesos. También podría recibir más pesos si lo protege un arancel elevado o recibe un subsidio; pero estas prácticas ya no son aceptables internacionalmente.

De otro lado, los costos del productor serán bajos si los salarios, tasas de interés, precios de comunicaciones, energía, transporte y materias primas que paga son bajos. Como el salario va aumentando con el desarrollo económico, lo que necesita es que los costos financieros y los precios de sus otros insumos sean los más bajos posibles.

Esos cambios en precios y costos, que en algún momento deben estabilizarse, pasan por nuevas políticas monetarias y fiscales, y una mejor regulación que haga más eficiente los mercados de crédito, comunicaciones, energía y materias primas. Requieren también una mejor infraestructura, es decir más inversión pública. (Continuará).

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