Por: Luis I. Sandoval M.

Paz premiada, no garantizada

Oslo (Noruega), Valencia (España), Bogotá (Colombia) fueron el sábado 10 de diciembre, escenario de nuevos pasos hacia la paz en medio de circunstancias que producen justa y grande preocupación.

El Presidente Santos recibió el Nobel y proclamó: “Hay una guerra menos en el mundo, ¡y es la de Colombia!”. “Colombia –con el apoyo de nuestros amigos de todo el planeta– está haciendo posible lo imposible”. Y con la movilización masiva de la ciudadanía pudo agregar el Presidente. 

Santos reiteró enfático que las víctimas son prioridad en la solución alcanzada con las Farc, Bien. Sin embargo, no hizo referencia a las víctimas que se siguen produciendo en cadena interminable de dolor, muerte y miedo, ni hizo explícito el compromiso con la superación de esta grave situación como le habían solicitado centenares de voces dentro y fuera del país, entre ellas la del Profesor Gustavo Vivas desde Valencia.

Afirmó rotundamente: “La victoria final por las armas –cuando existen alternativas no violentas– no es otra cosa que la derrota del espíritu humano. Vencer por las armas, aniquilar al enemigo, llevar la guerra hasta sus últimas consecuencias, es renunciar a ver en el contrario a otro ser humano, a alguien con quien se puede hablar. Dialogar… respetando la dignidad de todos. Eso es lo que hicimos en Colombia”. Obligante premisa cuando la realidad es que estamos ante una solución incompleta al seguir pendiente el diálogo con los insurgentes del ELN y un frente del EPL.

Existen ya sobradas comprobaciones de que en ciertas regiones se está produciendo una reactivación de grupos herederos del paramilitarismo. En un comunicado las Farc informaron de "la presencia de un grupo de paramilitares de 'Los Urabeños'" en el departamento del Guaviare (sur)… menciona la presencia de unos 60 hombres que, "según informes recogidos en la región", tienen como objetivo "mantener el registro de todas las personas que entran o salen de la zona y que se dirigen hacia el Punto de Pre-Agrupamiento" de las Farc, (El Tiempo). 

El Presidente Santos ha dicho que no presentará la ley de amnistía que está pactada mientras no se pronuncie la Corte sobre refrendación y vía rápida para tramitar las 50 leyes que requiere el cumplimiento de los acuerdos. Las Farc que desde hace una semana debían iniciar la marcha hacia los sitios de concentración han declarado que esperan claridad sobre amnistía y vía rápida.  

En tanto en Valencia (España) se realiza importante foro sobre la investigación de Mónica Monguí, publicada por AESCO: “Caracterización del colectivo colombiano para el retorno en situación de pos-conflicto”. En él participaron destacados académicos y líderes de la diáspora colombiana. Felipe Carreño, Cónsul local de Colombia, quien asistió atento al evento, recogió las propuestas para transmitirlas al gobierno nacional.           

En Bogotá, Fescol y demás entidades que anualmente otorgan el premio nacional de paz, lo entregaron esta vez a la Mesa de La Habana, en sus dos partes, el equipo del gobierno y el equipo de la guerrilla. Reconocimientos merecidos los que se hacen a los actores de paz.

El País de Madrid resume: “El respaldo exterior contrasta, con el desgaste con el que el país transita hacia la paz. En los dos meses que han pasado entre la concesión del premio y la entrega, el Ejecutivo y las Farc lograron un nuevo acuerdo. No obstante el  texto tampoco satisfizo a los partidarios del no, agudizó la fractura entre las élites políticas y acrecentó la desafección hacia el proceso entre los colombianos”.

Según hechos a la vista estamos ante la paradoja de una paz premiada pero no garantizada. Paz incierta.

@luisisandoval 

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