Por: Yohir Akerman

Piruetas, dudas y arroz

En una cerrada votación final de cuatro contra tres, la Comisión de Instrucción del Senado derrotó la ponencia del senador José Obdulio Gaviria que pedía la nulidad del proceso en contra del magistrado Jorge Ignacio Pretelt Chaljub.

En la esquina perdedora, a favor de anular el proceso, el uribismo representado por José Obdulio Gaviria, Paloma Valencia y Alfredo Ramos. Y en la otra esquina, buscando seguir el juicio político en contra de Pretelt estuvieron los senadores Juan Manuel Corzo, Jorge Prieto, Guillermo Santos y Roosevelt Rodríguez. (Ver Con un pie afuera de la Corte)

Aplausos para ellos.

Pero mientras la plenaria del Congreso determina si es cierto o no que al magistrado Pretelt le gusta tanto el dinero como lo denunció el abogado Víctor Pacheco, es importante recordar otro caso en donde la actuación del mismo togado deja más preguntas que respuestas.

La historia comenzó hace 16 años.

El 7 de abril del 2000, Novartis de Colombia S.A. inició un proceso ejecutivo de cobro en contra de la Arrocera de Montería Ltda, por una deuda contenida en el pagaré número 9682058, por $286 millones de pesos. Una fortuna para la época.

El dueño mayoritario de la arrocera era el señor Alejandro Lyons De La Espriella, coterráneo, vecino y compadre del magistrado Pretelt. Lyons también es el padre del exgobernador de Córdoba, Alejandro Lyons Muskus, quien está relacionado con un desfalco que supera los 44.000 millones de pesos. (Ver El exgobernador y el cartel de la hemofilia)

El proceso en contra de la Arrocera de Montería le llegó al Juzgado Tercero Civil del Circuito, que una semana después libró mandamiento de pago a favor de Novartis de Colombia. Esta compañía posteriormente cambió de nombre a Novartis Agro Latinoamérica Norte y meses después transformó su razón social mediante escritura pública a Sygenta S.A.

Los hábiles abogados de Lyons De La Espriella eran los hermanos Hernando y Miguel Alfonso De La Espriella, este último preso por parapolítica, quienes pidieron la nulidad de ese mandamiento de pago argumentando que el cambio de razón social de la empresa Sygenta dejaba sin piso la obligación jurídica.

Sorpresivamente, el Juzgado Civil de Montería le concedió la nulidad, pero es importante recordar que esta familia es muy influyente en el ámbito jurídico de la región.

Para entonces, Luz Helena Muskus, la esposa de Lyons De La Espriella, era magistrada auxiliar en el Consejo Superior de la Judicatura.

El 5 de febrero del 2009 el Tribunal Superior de Montería en segunda instancia tumbó esa decisión diciendo que el cambio de razón social en nada afectaba el proceso ejecutivo y la obligación de pago. Lyons De La Espriella y sus abogados continuaron insistiendo, incluso interponiendo una tutela que llegó a la Corte Constitucional, a las manos del coterráneo, vecino y compadre: el magistrado Pretelt. (Ver Informe de Noticias Uno)

Todo quedó en familia.

En sentencia del 5 de marzo del 2010 el magistrado Pretelt argumentó que el Tribunal Superior de Montería vulneró los derechos fundamentales de Lyons De La Espriella y la Arrocera de Montería porque Novartis los había perjudicado al no informarles del cambio de razón social. (Ver Sentencia T-148/10)

Así de extraño como se oye.

El magistrado Nilson Pinilla criticó la actuación de Pretelt como magistrado ponente, y por eso salvó el voto dejando constancia de su malestar. El doctor Pinilla fustigó a su colega de sala diciendo que su pirueta jurídica “no compagina con la naturaleza de la acción de tutela, y, además, contraría la autonomía propia de los jueces de la República, el debido proceso, la solidez de la cosa juzgada y la seguridad jurídica”. (Ver Página 12 de Salvamento de Voto del Magistrado Nilson Pinilla Pinilla)

Fulminante.

Ahora bien, lo más sorprendente de este caso no son las extrañas argumentaciones jurídicas del magistrado Pretelt, no. Lo más asombroso es que según las listas de acceso al edificio de la Corte Constitucional, el gobernador Alejandro Lyons Muskus ingresó en cuatro oportunidades a la oficina del magistrado Pretelt entre junio y agosto de 2009 para tener largas reuniones. (Ver Exgobernadores que visitaron a Pretelt)

Es decir, sólo tres meses antes de que la Corte Constitucional le adjudicara al magistrado Pretelt la acción de tutela presentada por la Arrocera de Montería, el hijo del dueño de esta empresa, como mandatario departamental, se estaba reuniendo con el togado a puerta cerrada.

Una gran coincidencia, sin duda. U otro ejemplo donde las actuaciones del magistrado Pretelt, en vez de dejar certezas, generan interrogantes como manotadas de arroz.

@yohirakerman

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