Por: Felipe Zuleta Lleras

Que Sí y No

Entre más pasan los días después del plebiscito del pasado 2 de octubre, más enredado está el tema.

410 propuestas de los representantes del No les fueron entregadas a los negociadores del Gobierno que partieron para Cuba a “renegociar” con las Farc. En esas propuestas hay de todo y para todos. El Gobierno ha dicho que ha filtrado esas propuestas, sin que los ciudadanos tengamos claro realmente qué puntos de los acuerdos inicialmente firmados podrían ser susceptibles de modificaciones. Por eso no me atrevo a especular sobre el asunto.

Lo que realmente alarma son los palos de ciego que ha dado el presidente de la República en estos últimos días durante su exitoso viaje a Gran Bretaña. Sostuvo que si hubiera ganado el Sí el país estaría incendiado. Sostuvo que el No ganó con engaños. Sostuvo que no descarta un plebiscito y sostuvo que refrendaría los nuevos acuerdos a través del Congreso.

Igualmente, Santos ha ordenado a los negociadores que se queden en Cuba hasta que se llegue a un acuerdo final.

Difícil, entre otras cosas, porque no está claro si los negociadores del Gobierno vuelven con las contrapropuestas de las Farc o simplemente cierran el acuerdo.

Pensaría que esto es lo que pasará, porque el propio presidente ha dicho que esto estará listo antes de que acabe noviembre. El senador Roy Barreras dijo que todo estará listo antes del 24.

Realmente es lamentable todo lo que está pasando en torno al acuerdo con las Farc. Este tema, como suele pasar con todos los asuntos en este país, acabó polarizándonos más a todos. Que difícil resulta para un país que todo es para peleas. Como lo he dicho en otras oportunidades, no hay manera de que salgamos adelante como nación si no tenemos, al menos, un propósito común. Y entre más pienso en eso, menos encuentro ese propósito. Pensé que era la paz, pero está claro después del plebiscito que no es así.

No bastan las marchas, las solicitudes de miles de personas para que se firmen los acuerdos ya, pues es claro que estamos frente a un tema de egos enormes. El del presidente Santos, el del senador Uribe, el del expresidente Pastrana, el del exprocurador Ordóñez, el del exalcalde Jaime Castro, por sólo mencionar algunas personas. Ya ni para qué pedimos cordura, pues es claro que al parecer ninguno de los mencionados y, otros tantos, parecen no tenerla.

Notícula. Realmente resulta indignante que la senadora Viviane Morales haya ido a Cuba a renegociar con las Farc todo lo relacionado con la llamada ideología de género. De dónde acá ella es la vocera de millones de colombianos que no nos sentimos representados por ella y su marido. Millones que no crecimos en lo que ella llama “familia óptima”. Millones que pertenecemos a la comunidad LGTB (entre ellos una hija maravillosa que tiene). Por supuesto se equivocan las Farc si creen que aceptando lo que dicen los cristianos, quienes votamos la primera vez por el Sí, volveríamos a hacerlo. Yo al menos jamás apoyaría ese acuerdo medieval.

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