Por: Carolina Botero Cabrera

Recursos Educativos Abiertos como política pública

En el marco de la construcción del Plan Nacional Decenal de Educación 2016-2025 (http://www.plandecenal.edu.co/cms) el MEN abrió una consulta para que opinemos en 300 palabras sobre “la educación que sueñas en 2025”, todo un reto de síntesis.

Mi sueño empezaría hablando de la política de Recursos Educativos Digitales Abiertos (REDA) del propio Ministerio (2012), estaría inspirado con iniciativas mundiales como la Declaración de la Unesco de Recursos Educativos Abiertos de París (2012), o con los lineamientos OCDE que se encuentran en el documento Giving Knowledge for Free: The Emergence of Open Educational Resources (2007) y en la investigación en educación e innovación, titulada Open Educational Resources, A Catalyst for Innovation (2015).

Pero 300 palabras –o post its inspiradores– no alcanzan, eso seguro; hay que trabajar en procesos participativos más complejos. Por ejemplo, para exponer mi sueño solo puedo contar lo positivo de que el proyecto Contenidos para educar del Ministerio de Educación haya adoptado licencias abiertas, pero no alcanzo a contarles el aprendizaje que supuso el proceso de adopción y que debería inspirar su implementación, el uso de este material por los profesores.

Este proyecto ofrece unidades didácticas curricularizadas para los grados 1 a 11 en áreas de lenguaje, matemáticas y ciencias. Hasta ahora, según cifras del MEN, la primera etapa del proyecto ha generado 33.000 contenidos y ha formado 16.000 docentes. Todos estos contenidos se publican con una licencia que va más allá del acceso público. Es decir, la licencia que usaron (CCBYNCSA) permite copiar, distribuir e incluso modificar el contenido, siempre que el nuevo material use la misma licencia y en todo caso sus usos no pueden ser comerciales.

Inicialmente, el Ministerio había incluido una serie de condiciones adicionales para quienes querían usar los recursos, pero una vez explicamos la incompatibilidad de imponer condiciones de tiempo y lugar (por ejemplo), comprendieron el error y lo arreglaron. Ahora bien, el gran reto –el más interesante para la educación en Colombia– es que los docentes entiendan también que pueden ir más allá del texto de la licencia y verdaderamente adoptar prácticas abiertas, pero ya gasté mis 300 palabras y no alcanzo a desarrollar la idea.

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