Por: Juan Carlos Gómez

Televisión, una comedia más

La industria de televisión en Colombia no es competitiva, entre otras muchas razones, porque es una vaca lechera del Estado. Se recoge dinero de los operadores de televisión abierta y cerrada y se destina a los canales públicos. No se conoce ningún estudio serio que demuestre que esos recursos se utilizan con eficiencia social, lo que no parece importarle a nadie, mientras fluya la plata, se sacia la voracidad del Estado.

La ANTV recauda cada año una fortuna, producto de las concesiones, y pronto recibirá los más de 100 mil millones que pagará la sociedad concesionaria del nuevo canal nacional de televisión que se adjudicó el miércoles pasado. El afán alcabalero de la entidad no le da tiempo para cuidar la gallina de los huevos de oro. Mientras tanto, la industria en Colombia pasa la crisis más severa de su historia debido a la amenaza de internet y a los problemas de siempre que el Estado nunca quiso ni pudo resolver.

Los operadores de televisión por suscripción y los gremios de telecomunicaciones llevan muchos años advirtiendo que las cifras oficiales de abonados son mentirosas y reclamando soluciones frente a la piratería de señales y subreporte de ingresos. Por el lado de la televisión abierta, los colombianos siguen atados a pagar por el disfrute de señales que están libres en el aire.

La otra entidad competente en materia de televisión –la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC)– publicó hace casi dos años un documento con el objeto de entender el funcionamiento de los mercados que componen la industria de la televisión en Colombia. Después de tanto tiempo, por fin dio su diagnóstico: no hay mucho por hacer. Eso sí, se anuncian más estudios. Se pelotean los problemas y las soluciones entre una y otra entidad. Es una tragedia para la industria.

A propósito: la audiencia pública en la que se entregó el nuevo canal nacional de televisión pasará a la historia. En lo jurídico, evoca esa época en la que el rey dictaba y decidía el derecho. En lo artístico, magnifica la comedia que protagonizaron los hombres armados que aparecen con una urna de la que sale un sobre con el valor de la concesión, supuestamente secreto, que se conocía desde mayo.

 

@jcgomez_j

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