Por: Tola y Maruja

Tola y Maruja acompañaron a Uribe en el peor día de su vida

Respetadas chismosas,

Soy un contradictor del expresidente Uribe, pero como ser humano me preocupa su salud y quisiera saber cómo recibió las tres noticias cardíacas del 24 de agosto: captura de su ahijado Uribito (desayuno), suspensión de su compadre Pretelt (almuerzo) y triunfo de su enemigo Santos (cena). Los “tres golpes”. ¿Ustedes se enteraron de cómo pasó Uribe ese día funesto?

Atentamente,

Sisifredo por el Sí.

 

Querido sopero,

Por su letra vemos que le encantan las mayúsculas, tan cansonas cuando son seguidas... Ese día fatal llegamos Tola y yo muy temprano a la finca de Uribe con el ánimo de acompañalo a recibir la noticia terrible del acuerdo de paz.

Nos tocó pagar un chivero que nos arrimara al Ubérrimo porque íbamos encartadas con dos canecas de valeriana y un bulto de Diazepam que nos encargó doña Lina.

Mientras Álvaro desayunaba su calentao de siempre (alacranes revueltos con güevos de araña), doña Lina nos llamó aparte y nos alertó: No digan “sí” pa nada... Cualquier afirmación digan “hum”.

En mitá del desayuno le sonó el cedular a Uribe, contestó y lo vimos cambiar de colores cuando le dieron la noticia de la captura de Uribito. ¡Eso fue Chuky! —estalló, clavando el trinchete en el quesito—.

—¡La estrategia de ese bellaco es dejarme sin amigos sueltos —gritó temblando de la ira—. Sin quién me preste plata, sin quién me sirva de fiador...¡Sin quién me dé hospedaje en Mayami!

Pero Dios sabe cómo hace sus cosas y al momentico llegó una noticia buena: los dueños de funerarias se unieron al No y le mandaron un ramo de gladiolos. Se puso güete y mandó ensillar a Cólera, su cojón preferido.

En el almuerzo estuvo sereno y hasta contó un chiste: Señoras ¿sabían que con este acuerdo de paz las víctimas están que bailan en una sola pata? Otra vez le sonó el teléfono, contestó y se puso lívido: era Pretel.

Doña Lina nos hizo señas pa que lo dejáramos solo. —No le gusta que lo vean llorar—nos dijo en la cocina, mientras ponía a hervir la mazamorra. Y las tres nos quedamos calladas, como en un velorio.

—Qué dicha algotra noticia buena pal pobre Álvaro—dijo Tola—. ¿Como cuál?—preguntó doña Lina—. No sé... Que el procurador se queda impune, que se voló Santiago... que repunta Donal Tron. Algo que lo alegre.

Le propusimos a doña Lina que le diéramos burundanga o algo fuerte que lo embobara y no se diera cuenta de la noticia apátrida que faltaba esa noche, la pior: el acuerdo de paz.

Tola sugirió que habláramos con Santos y pedirle el favor que al menos no negocie con el Eln, que tan siquiera le deje esa guerrita a Uribe pa que se entretenga.

Fortunadamente antes de terminar ese miércoles inmundo le llegó una feliz noticia: los sepultureros ahirieron al No.

Tus tías que te quieren,

Tola y Maruja

Posdata: ¿Cierto que tiene uno que ser muy corruto pa que el Congreso de Colombia lo acuse de corruto?

Payola: Los diez más pobres del mundo, un reality de pobres para pasar rico. Septiembre 1, Teatro Matacandelas, Medellín. Tel: 2151010.

 

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