Por: Tola y Maruja

Tola y Maruja estuvieron visitando a la reina en Londres con Tutina

Encantadoras arcaicas,

Soy una mujer para nada frívola, pero muero de curiosidad por saber cómo les fue en Londres acompañando al presidente Santos en su visita al Palacio de Buckingham.

¿Es cierto que doña Tutina lució una cartera de más de tres millones? ¿Es verdad que el ministro Villegas arrasó el bufé? ¿Por qué Su Graciosa Majestad tenía un ojo picho?

Atentamente,

Fisgona

Querida sopera,

Por su letra, estilo tarjetas Timoteo, vemos que sí le dita la frivolidá . Pa nosotras fue muy galleta acompañar a doña Titina de Santos en su visita a la reina, aunque dimos lora de lo lindo con el bendito prontocolo.

Doña Titina nos había hecho praticar la reverencia pa Su Majestá: se coloca la pierna derecha por detrás de la izquierda, con las rodillas juntas, y se doblan las piernas manteniendo la espalda reta.

Tola se lució metiendo las patas y doña Titina cambiaba de colores. Pa empezar, a la reina no se le puede mirar a la cara, y fue lo primero que hizo Tola: ¡Ay Chaba ¿Quién te puso el ojo colombino?

Y era Chaba por aquí y Chabita por allá, y doña Titina apenas se fruncía y me miraba, como diciendo: Dios mío ¿por qué no traje mejor a doña Mechas?

Pa completar el cuadro, doña Titina nos había dicho que lleváramos sombreros, pero no nos alvirtió que de fieltro, y Tola y yo llevamos uno guadeño y otro voltiao. Y como a Tola le quedaba juanchón el de ella, en la agachada del saludo voló el sombrero a los pies de la reina.

El prontocolo dice que a la reina no se le puede hablar sin que ella nos dirija la palabra, pero la cotorra de Tola no paraba de preguntarle que cuánto se demoraba barriendo las 52 piezas del palacio y que cuántas pasadas de trapiadora.

Y mucho menos tocarle temas malucos, pero Tola era pregúntele y pregúntele que por el tinieblo árabe con el que Diana se enmozó, que si era cierto que el príncipe Harry fumaba maracachafa, qué cuántos años aparentaba Camila Parker...

Doña Titina ponía una cara de ¡tragame tierra!, pero Tola estaba imparable y se tomó una selfis con la reina, abrazándola, y enseguida le sacudió una lana del busto y le dijo: Ole Chaba, cuentan que el príncipe Carlos no le da un golpe a la tierra...¿Ustedes de qué viven?

La etiqueta real dice que cuando la reina se cambia la cartera de mano es porque se quiere ir, pero Tola aprovechó pa decirle que de esas mismas vendían en San Vitorino y le pidió que le mostrara lo que cargaba adentro. Me supongo—le dijo Tola— que también mantiene una caja de dientes de repuesto, como yo, por si la convidan a mazorca.

Doña Titina me imploró con la mirada que sacara a Tola de ahí, pero en esas llegó nuestra canciller María Ángela y nos dijo: ¡Vengan a comer ligerito que el dotor Villegas está barriendo con todo!

En la cena Tola la acabó de embarrar porque al no saber pa que eran las siete copas, se metió seis al bolso. Y era embutida y hablando duro, preguntándole a Camila, que estaba al otro estremo, que si Chaba sí era buena suegra.

Y haciendo chistes flojos, como cuando el príncipe consorte, el marido de la reina, se sonó la nariz y Tola dijo a todo taco: Muestre a ver yo conozco la auténtica flema inglesa...

Tus tías que te quieren,

Tola y Maruja

Posdata: Pa cerrar con broche de oro, cuando la reina nos convidó a visitar la tumba del soldado desconocido, Tola le dijo: No Chabita, gracias, no visito ni las de conocidos...

Payola: Arrancamos con Tola y Maruja hablan de aquello (martes) y Tola y Maruja patriotas (miércoles) en el teatro Fanny Mikey de Bogotá (TuBoleta). Y viernes y sábado en CasaTeatro El Poblado, Medellín, 3211100.

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Tola y Maruja