Por: Luis Carvajal Basto

Vienen cambios en el orden mundial

Un brote de neo proteccionismo, que puede convertirse en epidemia, emerge en un momento en que la Democracia no se adecúa al desarrollo científico- tecnológico y los desajustes de la globalización.

Las alarmas ya estaban encendidas antes de la semana pasada  cuando la directora del FMI reconoció  que la falta de reglas en la globalización había generado desempleo en los países desarrollados al afirmar: "Esperábamos que el comercio mundial, que ha sacado de la pobreza a cientos de millones de personas y  aumentado el poder adquisitivo en los países avanzados, permitiría responder a las dificultades de quienes pierden sus empleos, pero no ha ocurrido”.

Ahora es “oficial” pero las señales eran claras: el déficit comercial en antiguas potencias industriales  como  Estados Unidos (4.5% del PIB) y Reino Unido(6%) ; una crisis mundial iniciada en 2008 a la que el mundo reaccionó dividido (Europa hizo una cosa y USA, otra); la inmigración forzada por las guerras pero también por enormes diferencias salariales y en el nivel de vida; la debilidad fiscal de los gobiernos, consecuencia del traslado de las plantas de fabricación, y con ellas los impuestos, a países como China e India y una lista larga de etcéteras.

Desde otro ángulo, la relación entre crecimiento y ampliación del comercio potenció la demanda mundial, redujo el costo de la mano de obra  y  aumentó utilidades. Mientras millones, fundamentalmente en países desarrollados, perdieron sus empleos, en China millones pudieron trabajar.

La globalización propició una nueva localización de la producción cambiando la estructura productiva mundial. En Estados Unidos casi el 80% de su PIB  corresponde ahora al sector  servicios mientras solo algo más del 15% a la industria. Desde la “oferta”, malos políticos  empiezan a ofrecer un retorno a un pasado que los sectores perjudicados añoran.

Mientras debatíamos acerca de si es mejor  liberalizar mercados o  el grado de intervención estatal, se han creado  nuevas circunstancias que están redefiniendo el panorama hoy para las próximas décadas. En ausencia de una respuesta institucional y política en la globalización, se ofrece reedificar el orden internacional con un retorno al proteccionismo. “Devolver empleos a la gente” es una consigna tan popular como populista  en Estados Unidos y también en Reino Unido. El mapa  puede seguirse  completando.

¿La globalización fracasó o se quedó corta en desarrollo institucional? Una frase del presidente electo de los Estados Unidos, la semana pasada, ilustra bien la cuestión: “No hay un himno mundial, ninguna moneda global, ningún certificado de ciudadanía global. Juramos lealtad a una bandera y esa bandera es la de Estados Unidos”. No le falta razón: Economía y finanzas están globalizadas pero no existen instituciones que le correspondan. Un periodo en que no aflora un nuevo orden pero el vigente, fundamentado en  soberanías y Estados nacionales, no funciona como antes poniendo en jaque la compatibilidad entre Democracia  y globalización.

La revolución digital ocurre mientras el régimen político y las instituciones han permanecido relativamente estáticos. Entre tanto las redes generan profundos cambios culturales que apenas son registrados en las normas.

El neo proteccionismo, con victorias electorales en Estados Unidos y Reino Unido, tendrá efectos que hasta ahora comenzamos a observar. En Latinoamérica, Brasil, México, Chile y Perú, pueden sentir muy fuerte las restricciones al comercio. Bastante menos Colombia que, salvo por el petróleo, no ha logrado consolidar una oferta exportadora  cuyos empleos se vean amenazados. El comercio con Estados Unidos es negativo desde 2014 y con la Unión Europea desde 2015.Con China, prácticamente, desde siempre.

¿Regresaremos al pasado? La puja apenas comienza pero estos periodos de cambios cualitativos abren oportunidades: muchas variables volverán a cero. Con frecuencia en Colombia invocamos el agotamiento del modelo económico y político; esta vez se viene un revolcón muy grande para el que más vale estar preparados.

@herejesyluis

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