Por: Columnista invitado

Vietnam: dos pasos adelante en tolerancia

Vietnam, 1989: tres años después de iniciada la reforma económica (Doi Moi) —que desde entonces ha generado tasas promedio de crecimiento anual de 5,5 %, según el Banco Mundial—, tuve la oportunidad de conocer, dentro del marco de una visita académica, la comuna campesina de Hai Van. La comitiva de recepción la presidía un joven de 33 años que gastó su adolescencia combatiendo hasta el final de la guerra, en 1973. Perdió allí su ojo izquierdo.

Guardo dos grandes impresiones de mi anfitrión: su afabilidad y bondad campesinas mientras presentaba con orgullo su pequeña familia y su vivienda, de la que era poseedor, producto de la reforma, y su ausencia de rencor frente a los estadounidenses, sobre quienes manifestaba no tener ningún resentimiento, no obstante sus heridas físicas.

Esta guerra dejó aproximadamente millón y medio de muertos y otros tantos heridos, la mayor parte entre los vietnamitas del norte y del sur. También heredó y reforzó la intolerancia introducida por los franceses en la guerra precedente de Indochina frente a la identidad de género.

Llamados en el sur bóng cái y en el norte đồng cô (Usaid/PNUD), a homosexuales o bisexuales se les reconocía en la cultura vietnamita poderes especiales para comunicarse con fuerzas espirituales. Con la llegada de los franceses, los regímenes impuestos durante las sucesivas guerras, e incluso con el triunfo de la revolución, se hizo explícita la prohibición de este tipo de relaciones. Otros tipos de laceraciones y otras causas de muerte, matoneo, violencia física y suicidios de colegiales que evidenciaron su orientación sexual diversa han alcanzado cifras alarmantes en el país.

Dos temas relacionados: gracias, quizás, a esa actitud de no rencor y apertura expresada por un dirigente local —mi anfitrión, reflejada igualmente en la dirigencia nacional—, Vietnam pudo sobreponerse y normalizar sus relaciones con su otrora enemigo político-militar en un lapso similar al del conflicto. Y en un lapso aún menor pudo legalizar el matrimonio gay y, con el apoyo de Naciones Unidas, adelanta una política de salud sexual y reproductiva en los colegios donde los derechos de minorías étnicas, niños en situación de discapacidad o LGBTI son protegidos.

* Profesor asociado de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Colombia.

 

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