Por: Antonio Casale

Oportunidades de mejorar

La manera como Colombia clasificó al Mundial fue una demostración de liderazgo, trabajo en equipo, categoría y practicidad.

Así algunos insistan en exigirle como si fuera Alemania o Brasil, este equipo ha demostrado que haberse mantenido en lo alto del escalafón de la FIFA por tantos años no ha sido consecuencia de la casualidad. Sin embargo se puede mejorar.

Los números que avalan la gestión de Pékerman y sus muchachos también demuestran que es necesario hacer ajustes. No es casualidad que la tabla de posiciones de la segunda vuelta de la Eliminatoria deje al equipo de todos de octavo, con solo dos partidos ganados de nueve disputados, ante Bolivia y Ecuador, con un 40 % de rendimiento.

No se puede decir que el técnico no ha buscado variantes. Ha probado, sobre todo en las Copas América, a muchos jugadores, buscando reemplazos en algunos puestos en los que no se ha podido conseguir la calidad en rendimiento de quienes ocuparon esos lugares en el mundial, pero pocos han dado resultado. Acaso Davinson Sánchez. Además, los estandartes, siendo héroes de la patria, no la pasan tan bien. Por ejemplo, a David Ospina ya le comienza a pasar factura la falta de continuidad en Inglaterra. Del mejor Zúñiga y el mejor Armero, que jugaron en Brasil, a Arias, Farid Díaz o Fabra todavía hay grandes diferencias, tanto en marca como en salida. Los que están ahora no han terminado de adaptarse a la camiseta de Colombia. El liderazgo de Yepez tampoco ha podido encontrar sucesor. En la primera línea de volantes también se ha intentado con varios nombres, pero terminaron siendo titulares inamovibles Sánchez y Aguilar, aun cuando sus mejores días parecen haber pasado. El primero es suplente en Italia, y el segundo no es titular indiscutible en el Cali, pero aporta algo del liderazgo perdido en la retaguardia. Sin salida por los costados por parte de los laterales, se multiplica el nivel de dificultad para Cuadrado, a quien le toca encargarse de todo el ataque por derecha. James ha sido fundamental, pero no nos digamos mentiras, hace un buen tiempo apenas saca destellos del crack que es. Ni Cardona ni Muriel ni Teo se han consolidado en el otro puesto del mediocampo ofensivo, al punto que Duván Zapata, con otras características, demostró en Perú que puede ser una variante interesante. En otras palabras, Colombia hoy cuenta con Falcao y diez incertidumbres de cara al mundial.

Pékerman, a quien le sobra capacidad de liderazgo y sobresale en el planteamiento de los partidos, acorde con las capacidades de nuestros mejores hombres, se ha visto confundido en otra de sus otrora grandes virtudes, su capacidad para cambiar el rumbo desde el banco. Cada vez es más frecuente ver que los cambios no le salen. En ese departamento tendrá que reencontrar la claridad.

Lo de Pékerman se puede mejorar, lo de los jugadores no es fácil. Seamos realistas, hay equipo para un buen mundial, ajustando detalles se debe pasar de la primera ronda. De ahí en adelante las cosas dependerán del momento y de las circunstancias de juego.

Buscar columnista

Últimas Columnas de Antonio Casale