Por: Mario Morales

Otros cinco meses perdidos

SE ENTIENDE QUE EL VICEPRESIdente Santos ande trastornado por las explicaciones que ha tenido que dar tras ser señalado de presunta cercanía con paramilitares o por las fuertes palabras de la familia Araújo acerca de lo que dijo en versión libre.

Pero de ahí a descalificar, y por vía de la diatriba, el informe del Departamento de Estado de Estados Unidos que da cuenta de los numerosos y “significativos” abusos en materia de Derechos Humanos en Colombia, demuestra que está fuera de sí.

Dice Santos que el informe es hipócrita, desinformado, manipulado y con intereses políticos (¿Acaso es EE.UU. el país que, como denunció el presidente Uribe, anda entrometido en la campaña política?).

El informe no sólo es riguroso sino ponderado. Sus fuentes son, entre otras, relatores de Naciones Unidas en Derechos Humanos. Expone más de 25 tipos de abusos graves contra la población como matanzas ilegales y extrajudiciales, colaboración de militares con paramilitares, desapariciones forzosas, seguimientos, torturas, impunidad y “un sistema judicial ineficiente sometido a la intimidación”.

Un panorama devastador frente al cual Santos, en vez de iniciar investigaciones o la colaboración con los entes internacionales, anunció que “dará la pelea” en explicaciones, rendiciones de cuentas y otros malabares semánticos para desvirtuar lo que ese informe y tantos otros coincidentes han denunciado sin fatiga. La estrategia es parte del estilo de “gobierno” uribista: debatir al emisor para evitar responsabilidad.

Ya sabemos lo que le espera a la Misión Internacional de Observación Preelectoral que, como lo publicó este diario, advirtió de irregularidades en los comicios con presuntas presiones de “Familias en Acción” a sus beneficiarios con fines proselitistas (¿Hay que adivinar a favor de quién?).

O lo que le espera a la MOE en su balance electoral, o a la Corte cuando por fin hunda los 17 “beneficios” de la Emergencia Social.

Y lo que le espera al país: cabalgatas verborraicas, maratones retóricas y madrugones al aire del equipo de gobierno para tratar de justificar en 150 días (ya menos de 140 y descontando) lo que no hizo en ocho años.

www.mariomorales.info

 

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