Pachito y el paro

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Por supuesto que el embajador Francisco Santos siempre se ha caracterizado por su honestidad al hablar. Solo nos basta recordar cuando propuso, siendo en ese entonces director de RCN Radio, electrocutar a los estudiantes. Tanto así que en ese entonces se ganó el apodo de Fachito.

Esta semana conocimos una conversación en la que Santos habla mal del Departamento de Estado de EE. UU., del excanciller y actual ministro Carlos Holmes Trujillo y del exministro de Defensa Guillermo Botero. No se sabe quién y cómo obtuvo la grabación. Pero claro, al final del día, independientemente de que era una conversación privada entre un embajador y la entrante canciller, Claudia Blum, lo cierto es que Pachito quedó literalmente en un callejón cerrado. Tiene razón Santos cuando dice que era una reunión con su nueva jefa, a la que le estaba dando sus impresiones desde su experiencia. Y claro, se armó la debacle, como es apenas obvio.

Lo cierto es que Pacho siempre ha dicho lo que piensa. Es una persona sin ambages y sin filtros. Es decir, es todo lo contrario de lo que es un político. Pacho, a quien conozco hace fácilmente 30 años, es transparente. Y eso es precisamente lo que se le debe abonar. Más vale un Pacho frentero y honesto que un político solapado y ladrón. Es absolutamente incorregible. Y a mí eso me parece, más que un defecto, una cualidad en un país lleno de hipócritas y ladrones.

A este país le hace mucha falta tener más funcionarios como Pacho Santos. Políticamente incorrectos. Por lo demás, aparte de haber mencionado en la conversación que le grabaron que el exministro Botero no hablaba inglés (lo que no es cierto), todo lo que dijo es totalmente innegable. El Gobierno está gravemente desarticulado.

De esta grabación surgen otras preguntas, que seguramente no tendrán respuesta jamás. ¿Quién lo grabó? ¿Cómo lo grabaron en un reservado de un hotel? ¿Con qué intenciones lo grabaron? ¿Acaso están los gringos detrás porque están aburridos con las críticas de Santos al Departamento de Estado? ¿Para qué filtraron la grabación? Lo realmente significativo de este episodio es que pone de manifiesto que hay una grave fractura en el seno del Gobierno.

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Después de ver lo que pasó en el paro el jueves, el Gobierno debe cohesionarse en torno al presidente Duque, sin que los ministros entren en contradicciones. Quedan todavía casi tres años de gobierno y las cosas deben enderezarse oyendo el clamor de los cientos de miles de colombianos que salieron a marchar e hicieron un cacerolazo.

En las épocas difíciles es cuando destacan los verdaderos gobernantes. Y el presidente tiene una oportunidad de oro para hacerlo. Cuenta con personas cercanas que se crecieron estos días, como la ministra del Interior, Nancy Patricia Gutiérrez. Los miles que marcharon y protestaron están hablando y el Gobierno tiene la obligación de escucharlos con madurez. Es la hora de generar un gran diálogo nacional en la búsqueda de propósitos comunes como nación.

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