Por: Esteban Carlos Mejía
Rabo de paja

Pajazos mentales

Para satisfacer mi oscura pulsión sadomasoquista, a veces me pongo a leer a columnistas de extrema derecha: una experiencia espeluznante.

Por ejemplo, hace menos de una semana, Darío Acevedo Carmona, el más ultramontano de los escritores de El Espectador, presentó su recomendación electoral: “Con el Centro Democrático, con la Gran Alianza por Colombia, con Iván Duque y con la orientación y el inmenso liderazgo de Álvaro Uribe Vélez, daremos inicio al fin de la comedia de errores y el entreguismo que sufrimos durante los dos mandatos de Juan Manuel Santos”. Aparte de los sofismas (“el inmenso liderazgo” y “el entreguismo”), ¿el pobre Darío de veras cree que mañana será otro Domingo de Resurrección? ¿En serio?

Por su parte, en El Tiempo, Saúl Hernández (no confundir con Salud Hernández, malpensados) orina azul mariano: “Se suele creer que las encuestas tienen gran influencia en los electores y, por ende, en los resultados finales, pero tal vez la sicología del sufragante no es tan asimilable —como se cree— a la de un rebaño: son tan minoritarios los que se rigen por las encuestas como los que ven el horóscopo como algo más que un pasatiempo”. ¿Cómo fue? Definitivamente hay compañeros que no cuidan las comunicaciones.

Son puras especulaciones metafísicas de elucubradores ebrios, como decía el industrial Friedrich Engels. Nada mejor que confiar en la retrospectiva, la más exacta de las ciencias exactas, y repasar los resultados de las elecciones legislativas de 2014. Veamos. Hace cuatro años, para Senado de la República hubo 14’310.367 votos. Ganó el Partido de la U con 2’230.208 votos (15,6 %). El Centro Democrático sacó 2’045.564, (14,3 %). El Partido Conservador, con su nadaíto de perro, se embolsilló 1’944.284 (13,6 %), contando los 127.004 voticos de Roberto Gerlein Echeverría. El Partido Liberal llegó a 1’748.789 (12,2 %) y Cambio Radical sacó 996.872 (6,9 %). La Alianza Verde, 564.663 (3,9 %), y el Polo Democrático Alternativo, 541.145 (3,8 %), incluidos los 191.910 votos de Jorge Robledo. Hubo 746.659 votos en blanco (5,2 %).

Es un recorderis gozoso, doloroso o glorioso, como los misterios del Santo Rosario que día y noche reza el Capataz de la Cizaña, Excelentísimo Señor expresidente Álvaro Uribe Vélez. ¿Qué pasará mañana? ¿El apocalipsis castrochavista? ¿La parusía uribista, el advenimiento celestial del falso Mesías al fin de los tiempos? ¿El triunfo del adanismo de Fajardo? Alguien en La W o en Blu Radio nos hizo creer que el 11 de marzo los votos de opinión serían decisivos. Fake news: mañana será la cosecha de las maquinarias. No más pajazos mentales: no seamos tan católicos, por favor.

Rabito: “Periodistas: estafetas del chisme, lacayos del rumor, correveidiles de la calumnia, estilistas del ‘se dice’, aurigas del escándalo, husmeadores de sábanas, correos del anónimo”. Jorge Zalamea. El gran Burundún-Burundá ha muerto. 1952. Y eso que no habían nacido Claudia Gurisatti o Vicky Dávila.

Rabillo: En 2014, el Mono Rodrigo Saldarriaga, mi camarada del alma, sacó 21.723 votos a la Cámara en Antioquia y por el Polo antifascista de antes. ¿Alguien de ese partido igualará o superará esa votación?

Rabico: Alfonso López Pumarejo decía que “el Partido Comunista de Colombia era un Partido Liberal chiquito”. ¿Será que el MOIR es un Opus Dei chiquito?

@EstebanCarlosM

 

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