Por: Harry Sasson

Para beber y comer

La centenaria salsa de ají tabasco le da el toque secreto a esta preparación.

La salsa de ají más famosa del mundo es la Tabasco, elaborada desde hace más de 100 años por la compañía estadounidense McIlhenny, con sede en Luisiana y que hoy se mantiene como la principal procesadora de ají y una de las pocas empresas en ese país que han logrado mantener su carácter familiar a través de las continuas sucesiones.

Edmund McIlhenny, un exiliado de la guerra civil que encontró refugio en Avery, Luisiana, fundó la compañía en 1868 y comenzó a embotellar su famosa salsa, elaborada con chiles rojos de una variedad conocida como tabasco, que se cultivan especialmente en México y Estados Unidos.

El secreto es que la sazonó con la particular sal de las minas de Avery y la dejó reposar durante tres años en barricas de roble blanco. En 1870 fue presentada en Nueva York con la ayuda de la compañía mayorista E.C. Hazard and Company, y desde ese año no ha dejado de venderse bajo la misma receta, cuya patente hoy es tan codiciada como la de la fórmula de la Coca Cola. Lo que sí ha cambiado con el tiempo es su presentación, pues originalmente fue embotellada en frascos de colonia con atomizador, hasta llegar a la estilizada botella de cuello largo que la distingue hoy.

Para enfrentar el mercado, la ancestral McIlhenny ha lanzado diferentes salsas de ají, como la Tabasco Green Pepper, la Tabasco Chipotle, la Tabasco Garlic y la Tabasco Habanero. Sin embargo, la Tabasco original no descuida su trono y hoy no es posible imaginar un buen número de recetas sin esta deliciosa salsa, como por ejemplo el Bloody Mary, un reconfortante coctel inventado en 1938 en el King Cole Bar del hotel St. Regis de Nueva York y al que se le aplican algunas insignes gotas de Tabasco. Continuando mi serie de recetas picosas, quiero proponer una preparación para beber y comer al mismo tiempo, inspirada en el emblemático Bloody Mary y con la huella inconfundible de la salsa Tabasco.

Bloody Mary de mariscos.

Ingredientes para 4 personas como entrada

250 gramos de pescado blanco (corvina, róbalo o mero) muy limpio

8 langostinos U21-25 pelados y desvenados

200 gramos de pulpitos baby o calamar

20 almejas sin su concha

500 cc de jugo de tomate o Clamato

Jugo de 8 a 10 limones

Sal y pimienta

Gotas de Tabasco al gusto

Gotas de salsa

Worcestershire

Sal de apio para escarchar

Preparación

Sazone los mariscos con sal y pimienta. Cocine los langostinos y los pulpos en agua con jugo de limón, sal y ají. Prepare un cebiche mezclando el pescado con el jugo de limón, sal y pimienta, y deje reposar durante cinco minutos. Mezcle el cebiche de pescado con los mariscos y añada el jugo de tomate. Escarche las copas  con sal de apio, sirva  los mariscos, luego vierta un poco del jugo hasta completar la copa y decore con un langostino.

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