Por: Cartas de los lectores

Para estar orgullosos

Sin temor a equivocarme, creo que el único columnista de su muy leído periódico que escribe sobre temas de salud pública y de medicina en general es Roberto Esguerra Gutiérrez y que además lo hace con lujo de detalles y comenta con gran conocimiento de causa.

En su columna del lunes 24 de septiembre señala como noticia positiva para el país la posición que ocupan varios hospitales colombianos entre los mejores de América Latina. Efectivamente, es una noticia buena y francamente alentadora entre tanta noticia mala relacionada con la situación de la medicina en nuestro país.

Precisamente, como usuario de los servicios de una entidad privada me permito anotar mi experiencia con los servicios de emergencia de esa institución. Ayer estuve como acompañante de mi esposa enferma remitida por médicos de la EPS a Emergencias de dicha entidad.

El acceso fue fácil y la forma ordenada como atienden en recepción agiliza la movilidad de su numerosa clientela. La clasificación de cada emergencia, hecha por las enfermeras, garantiza que no haya aglomeración ni reclamos por inatención.

Una vez admitido el paciente, la evaluación por parte de los médicos internos y residentes es ágil y cuando llega el médico de urgencias, la información que recibe de ellos agiliza el examen.

La aplicación de líquidos y la toma de muestras para el laboratorio clínico también son oportunas.

Como el caso nuestro y el de otros pacientes, requería mi esposa exámenes especializados. Allá pudimos asistir a las áreas dedicadas a estos exámenes, muy bien equipadas con tecnología de punta y manejadas por tecnólogos idóneos, hábiles y corteses. Las imágenes obtenidas son leídas y reportadas por el radiólogo de turno y de esta manera esas imágenes llegan al médico tratante, en nuestro caso el cirujano de turno, que de esta forma las revisa y decide la admisión del paciente o su salida para seguimiento.

Una anotación que hace el columnista al citar el artículo de la revista América Economía, es que las instituciones colombianas que figuran allí son entidades del sector privado, todas ellas fundaciones sin ánimo de lucro. La sistematización es la clave de la organización y eficacia de estas instituciones, lo cual no ocurre por desgracia en nuestros hospitales estatales y este avance debería ser de la mayor prioridad ahora cuando se habla de una nueva reforma de la salud en Colombia. La docencia que se imparte en estas instituciones gubernamentales, por carencia de un hospital universitario para la facultad de medicina, debería ser el acicate para la sistematización de los hospitales gubernamentales para así poder también estar orgullosos de ellos.

Héctor Chamorro. Bogotá.

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