Por: Hernán Peláez Restrepo

Para todos

Para todos los invitados a la primera división, la permanencia del América es muy buena noticia. Fundamentalmente por lo que representa en taquillas, la afluencia masiva de los hinchas de los diablos rojos; eso es lo mejor de este América.

En segundo lugar, el sistema defensivo que representó a la larga el principal sostén para ganar puntos, porque del medio hacia adelante el equipo no se ubica en el papel a cumplir. Por ejemplo, en el triunfo sobre Bucaramanga, América terminó acosado en el segundo tiempo, empujado por su tendencia de echarse para atrás. Y eso no es malo en general. El problema es que en el medio campo el equipo no descubrió la manera de aquietar juego o generarlo para beneficio de Olmes y el mismo Cristian Martínez.

En la complementaria sólo apareció un remate de Arboleda, bien resuelto por el arquero visitante, quien lo desvió a tiro de esquina. Entre tanto, Arizala, el más activo de Bucaramanga, dispuso de dos opciones claras, mal resueltas por él mismo.

Sé que son buenos jugadores, sin ser brillantes, tanto Arboleda como Lizarazo. Pobres en el aporte para ayudar a la línea de volantes, encabezados por Ayala y lejos de asociarse con los dos delanteros. Ahí, me parece, está el punto débil o a resolver por Polilla ahora que va a las finales. Sé que los nervios, la presión o cualquier circunstancia ajena debieron pesar en el grupo. El mismo arquero Bejarano se notó aparatoso en las salidas cuando llegaban centros en los tiros de esquina.

En la inicial se apreciaron gestos de Juan Camilo Angulo, el lateral derecho, reclamando a sus compañeros más actividad para sostener el balón. Es probable que se diera cuenta del nerviosismo y la distracción de varios.

Un equipo que sabe defender con orden y “regala” el campo, el balón, la iniciativa al contrario, debe tener escondida la fórmula para armar contragolpe. En ese aspecto, Arboleda y Lizarazo no entendieron cómo aprovechar a Olmes, que sólo una vez pudo imprimir velocidad y, por no mirar a Borja, desperdició una posibilidad.

Ganó América y eso es lo que vale. Consiguió mantenerse en la categoría, por la presencia muy seguramente de Polilla da Silva y su ayudante, Darío Rodríguez. Pero lo esperan jornadas aceleradas de trabajo para explicar y mecanizar movimientos ofensivos.

El miércoles, pasando a otro tema, hay reunión para resolver el conflicto con jugadores por el caso de las vacaciones prometidas. Si no se consigue solución, jugadores juveniles actuarán en las llamadas semifinales, cuando estén elegidos los equipos por el título.

 

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