Por: Hernán Peláez Restrepo

Parejos

Viendo la presentación de los cuatro equipos que pretenden el título de la Copa Libertadores, sólo queda un calificativo: parejos...

Los mexicanos del América, que tiraron la toalla en su campeonato local y dejaron dos técnicos argentinos en el camino, encontraron en un señor de apellido Luna, muy de la casa, el pacificador, porque son los mismos jugadores con las mismas características y no surge ningún invento táctico para justificar esta reacción. Simplemente los jugadores, como ocurre siempre, decidieron jugar, no hablar y menos, chismosear. Por eso eliminaron a Flamengo y sufrieron, también es cierto, ante el sorprendente equipo de Quito, la Liga Universitaria.

Este último llega  la presente semana a Casa Blanca, su estadio, con una baja sensible, como es la de Bolaños. Pero dispone de uno de los mejores jugadores de esta versión copera, Guerrón, por quien ya piden datos equipos como Boca y de paso ya se sabe que por menos de cuatro millones de dólares no dejará su país. Jugador por derecha, apegado a la raya, veloz, de contextura seria y fibrosa que será la clave en la clasificación de los ecuatorianos a la final, porque creo que superan en este momento al América, que depende del mal genio de Villa y la capacidad goleadora de Cabañas.

En el otro grupo, Boca, acostumbrado a sufrir, depende de Riquelme, porque en sus tiros libres directos acierta y es el mejor pase-gol del momento en la Copa. Sin embargo, hay una pregunta que flota en el ambiente: ¿por qué no lo marcan, por qué lo dejan tan libre? Todos sus rivales saben el ‘haraquiri’ que significa darle espacio, nadie se atreve a pelearle o anticiparle, como sí lo hicieron en España y que resultó, a la postre, la razón de su salida del Villarreal. No funcionó allá y en cambio acá en la Libertadores  juega a sus anchas.

Más allá de esos detalles, disponemos de unas semifinales parejas, en las que cualquiera le gana a cualquiera, puesto que no se ven grandes diferencias, así Guerrón, Cabañas, Thiago Neves y Riquelme marquen con sus genialidades la explicación para llegar a la final. Me parece que Liga y Boca deben llegar a la final. Eso creo.

Después de ver Colombia-Irlanda, sólo tengo una consideración. Es muy difícil saber cuál es el equipo, cuando se  realizan tantos cambios. El técnico Jorge Luis Pinto, sabiendo que sólo hay dos partidos, ubicó al arquero Robinson Zapata titular para uno y a Agustín Julio para otro. Debió escoger una especie de equipo para un choque y otro diferente para enfrentar a Francia. Cuando se pierde, después de utilizar 17 jugadores, no puede efectuarse un juicio de responsabilidades, ¿o si?, ¿o es un especie de blindaje en la derrota?

16965

2008-05-31T04:56:17-05:00

column

2008-05-31T04:56:17-05:00

none

Parejos

7

2762

2769

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Hernán Peláez Restrepo

Los llamados

A ganar

Las ayudas

Los 30...

La brecha