Por: Luis I. Sandoval M.

Paz indígena

Sin duda es plenamente válido que exista una paz específica de cada sector social: paz empresarial, paz de los artistas, paz de las iglesias, paz de los trabajadores, paz de las mujeres y, por supuesto, paz de los indígenas.

Estas diferentes paces tendrán elementos comunes y elementos diferenciadores. Estas paces concretas y específicas son las que darán sentido y contenido a la construcción de paz transformadora estable y duradera, región por región, territorio por territorio. El marco de todas será el Estado social democrático de derecho, pluriétnico, pluricultural e inclusive plurinacional.

Los días 12 y 13 de febrero se realizó el Foro Nacional de Paz de los Pueblos Indígenas en el Centro García Márquez ubicado en el corazón histórico, cultural y político de la Capital colombiana. Se trataba de proyectar la paz indígena, de dar a conocer la Agenda de Nacional de Paz de los Pueblos Indígenas lo cual efectivamente se realizó a través de un bien escrito y esmeradamente diseñado texto de 55 páginas en letra grande. Agenda fruto del trabajo de tres años de deliberación de las 44 expresiones regionales que constituyen la Organización Nacional Indígena de Colombia ONIC.

Voceros, hombres y mujeres, gran parte jóvenes, de las múltiples y diversas comunidades indígenas regionales deliberaron durante dos días entre ellos y con otros voceros de distintos sectores sociales a través de paneles y conversatorios. Quienes nos hicimos presentes recibimos un bastón de la paz en miniatura y el afiche promocional que en grandes caracteres decía sobre una multitud indígena movilizada: ¡ Cuenten con nosotros para la paz, nunca para la guerra ¡.

“La paz como concepto, acción y derecho, estado o sentimiento, ha sido un componente que ancestralmente ha atravesado la vida y cotidianidad de los Pueblos Indígenas; de manera consciente, en prácticas espirituales y comunitarias, individuales y colectivas, la paz ha impregnado la identidad misma y la esencia del ser indígena. Bien podría decirse que los pueblos indígenas hemos sido parte determinante en el posicionamiento y vivencia de ideas de paz, las cuales parten estructuralmente del respeto al ser humano, a la madre tierra y a la vida en todas sus expresiones", observa Luis Fernando Árias Árias, Consejero Mayor de la ONIC.
Los indígenas no solo hablan, ante todo hacen. Por ello el país se impactó en julio de 2012 cuando una verdadera rebelión indígena se produjo en el norte del Cauca para expulsar militares de sus bases y guerrilleros de sus campamentos. Las impresionantes imágenes quedaron en las primeras páginas de la prensa y en la retina de muchos colombianos y colombianas. Los indígenas están contra la guerra porque la sufren en carne propia y tienen la firme decisión de contribuir a que se acabe para que el país entero, no solo las étnias, entre una fase nueva de autoconstrucción con respeto pleno de los derechos de las personas y de los derechos de la naturaleza.

El Foro Nacional de Paz de los pueblos Indígenas fue a la vez un evento cultural y político. La agenda de paz indígena formará parte de una agenda de paz más amplia compartida con muchos otros sectores sociales que en conjunto comporta un verdadero proyecto de país. En marzo habrá movilización regional indígena con sentido pedagógico hacia la gran movilización general por la paz del 9 de abril.

Los indígenas no piensan solo en sus reivindicaciones y objetivos de buen vivir, ahora se plantean la construcción de una nación justa, soberana, democrática, incluyente y ambientalmente sustentable. Colombia sin los indígenas no es Colombia. La paz sin los indígenas, imposible.

[email protected] @luisisandoval

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