Por: Julio Carrizosa Umaña

Paz y restauración ecológica

Los que han vivido en el campo saben cómo han sufrido durante la guerra y por eso votan Sí.

Los que han vivido en el campo saben cómo ha sufrido durante la guerra y por eso votan Sí.

Es indudable que ese sufrimiento de la naturaleza fue causado por la guerra, por el narcotráfico, por la pobreza, por la corrupción y por la inequidad; quienes originaron el conflicto y las personas que con sus acciones lo prolongaron para lucrarse tienen responsabilidad en el deterioro de la biodiversidad, de las aguas, de los suelos y de la fauna  situación que ha afectado a toda la nación y que ha llegado a extremos peligrosos para la vida en general, para la sostenibilidad social y para el crecimiento de la economía.

El Acuerdo Final en su punto 75, en el listado de sanciones a quienes confiesen sus culpas, establece varias actividades concretas que pueden mejorar la situación actual si se ejecutan seriamente, entre ellas la protección ambiental de zonas de reserva, la recuperación de las áreas afectadas por cultivos de uso ilícito, la eliminación de residuos, el acceso al agua potable y la construcción de redes y sistemas de saneamiento.

Por primera vez el Estado y las FARC observan que es imprescindible reconocer que la naturaleza fue una de las víctimas del conflicto y que como tal debe ser reparada por los responsables, ahora lo importantes es que la las autoridades que manejen el sistema sancionatorio lo hagan con la suficiente conciencia de que su reparación es fundamental para el buen funcionamiento de la sociedad. En esta labor las entidades del Sistema Nacional Ambiental, presididas por el Ministerio del Ambiente y el Desarrollo Sostenible tendrán la oportunidad de establecer las prioridades y de proporcionar asesoría para que los sancionados cumplan la reparación en formas apropiadas para subsanar realmente los daños causados.

Numerosos grupos ambientalistas, conscientes de esta situación, se reunieron esta semana  en torno al lema del “Sí Ambiental” y se comprometieron a promover once puntos en los cuales estuvieron de acuerdo las líneas presentes de pensamiento ecológico y ambiental. Esta unión conceptual de los activistas ambientales muestra la fuerza del movimiento, su consolidación y su madurez. La Nación puede estar segura de que los numerosos instrumentos ambientales que quedaron plasmados en el Acuerdo Final tienen ahora un apoyo real en una comunidad unida por el amor a su país y por la búsqueda de una paz querida, necesaria y posible.

*Miembro de la "Paz Querida" y del "Sí Ambiental".

 

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