Por: Nicolás Uribe Rueda

Peñalosa alcalde

A diferencia de muchas ciudades en las cuales los ciudadanos no tienen candidatos para elegir su gobernante, en Bogotá tenemos un importante grupo de aspirantes que, cada cual desde su posición ideológica, enriquecen el debate y plantean soluciones, para tal vez la más angustiosa situación por la que puede atravesar una ciudad.

Por ello, para los bogotanos la elección del alcalde no debe ser entendida como la forma de resolver el problema de puesto del político, sino como la posibilidad real de mejorar nuestra propia calidad de vida. Y es por ello por lo que los retos de la próxima administración distrital van mucho más allá de la necesidad de crear mecanismos de control excepcional en materia de buen gobierno, aplicados a la gestión distrital, para superar esta crisis, tarea para la cual no me cabe duda que cualquiera de los candidatos a la Alcaldía haría un buen trabajo. Es que no son sólo cuatro los años en los que nuestra ciudad muestra deterioro constante en seguridad, autoridad y eficacia en la gestión de gobierno. Malas decisiones en las principales políticas públicas nos han conducido de manera reflexiva hacia el pasado, reeditando problemas graves, similares a los que la ciudad enfrentaba hace más de tres lustros.

Por ello, votaré mañana por Peñalosa. Porque no sólo es un hombre honesto, como lo son todos sus contendores, sino que está probado en las lides del gobierno y tiene la capacidad de resolver una crisis que, como ya dije, supera las dimensiones estrictamente políticas, pues los problemas a resolver requieren la reformulación y puesta en marcha de las principales políticas públicas, como por ejemplo las de movilidad y seguridad, que no sólo han probado ser ineficaces en el presente, sino que en algunos casos, incluso, han resultado contraproducentes.

Me gustan muchos puntos del programa de Gina, de Luna, de Carlos Galán e, incluso, aun compartiendo poco espectro político con Petro, me entusiasma su idea, por ejemplo, de realizar ejercicios de presupuesto participativo en las localidades de Bogotá. Pero Bogotá necesita no sólo un gran programa sino un eficaz ejecutor con experiencia. Por ello, creo que lo mejor para la ciudad en las actuales circunstancias es un gobierno de Peñalosa, en donde su plan de desarrollo se enriquezca también con las buenas propuestas formuladas por sus contendores. Pero, sobre todo, más que dando cátedra y redactando soluciones, me gustaría ver a Peñalosa acometiendo realizaciones, que son las que de verdad podrán sacar a Bogotá de las dificultades en las que se encuentra.

Las elecciones de mañana son sin duda fundamentales para todos los bogotanos. Y por ello no sólo es necesario evaluar los programas, los equipos, la oratoria, el partido, el carisma y el manejo político de cada uno de los candidatos, sino, sobre todo, su capacidad para acometer la tarea de sacar a Bogotá del hueco en el que se encuentra. Y para esto último, creo que el mejor sería Peñalosa. Por eso votaré por él.

Twitter: @NicolasUribe

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Nicolás Uribe Rueda

“94 horas”

Como niños

Indiferencia

Dosis de solidaridad

Votaré mañana