Por: Hernán Peláez Restrepo

Penitencia

Penitencia. Eso es lo que esperan los hinchas de los dos equipos tradicionales de Bogotá. Tanto Santa Fe como Millonarios perdieron el semestre y quedaron por fuera de los ocho finalistas.

Voy por partes. En el último clásico, ganado por los cardenales, quedaron demostrados varios hechos, para ambos.

Santa Fe exhibió mejor plan de juego, tanto así que en por lo menos cuatro oportunidades se arrimó al arco de Faríñez, quien dicho sea de paso y en justicia, fue el mejor jugador, con regularidad y seguridad en casi todos los partidos en que actuó.

Santa Fe, apelando a su memoria, ubicó el único gol, tras un tiro de esquina cabeceado por Moya, y allí se esfumaron las esperanzas de Millonarios. Lo demás fueron patadas, conatos de pelea entre jugadores, dos expulsados, Morelo y Balanta, y protestas, etc. En lugar de jugar, todos se dedicaron a una cosa bien diferente.

Ya eliminados, quiero hacer algunas precisiones. Santa Fe tiene buen conglomerado en el sistema defensivo. Últimamente convocó a Pajoy para que fuera el lanzador de balones, ante la carencia de un volante de los conocidos como armadores de juego. Pajoy, sin ser un generador de juego asociado, al menos cumplió con el papel de surtidor de pelotazos para Morelo específicamente.

Millonarios, al menos en esta última salida, lamentó la pobreza de juego de Huérfano, Domínguez, Rojas y hasta Duque. Silva lesionado salió, aunque su imagen es la de un transportador de balón, a veces de forma exagerada, porque juego colectivo el equipo no tiene.

Los dos conjuntos disponen de planteles muy escasos en número y calidad. Dos delanteros extranjeros, que debían figurar, marcar la diferencia, no respondieron. Ni Bentancourt ni Ovelar. Así, pues, Russo debe conseguir jugadores de peso, con recorrido, y podría dar oportunidad a algún valor de las divisiones menores, si tiene algo que aportar.

Es bueno precisar y advertir que los dos, por historia, títulos, hinchas, quienes siempre responden, no admiten procesos ni promesas a largo plazo. Es ahora cuando comienza esta etapa de penitencia y reflexión, que Santa Fe y Millos tienen que preparar inversiones serias para entrar a competir, pues con entusiasmo, entrega, lucha y sin jugadores de nivel, no se logran objetivos.

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Hernán Peláez Restrepo

Buen augurio

Amores junioristas

Luz y sombra

Ahora es así

Para creer