Por: Antonio Casale

Perder tiempo

Perder tiempo en un partido de fútbol es malgastar los minutos de juego con el objetivo de impedir que el equipo rival juegue y, por lo tanto, pueda marcar goles. Las demoras en los saques de meta, tirar la pelota afuera, simular lesiones, alargar discusiones con el árbitro y hacer que los cambios sean lentos son los síntomas más evidentes de una enfermedad que atenta contra el espectáculo. Los primeros brotes se presentaron en Argentina y Uruguay y se ven casos frecuentes solamente en países de nuestro continente, como Colombia.

El miércoles pasado jugaron Millonarios y Tolima en El Campín tan solo unas horas después del épico partido que disputaron por la Champions Manchester City y Tottenham Hotspur. El día anterior el fútbol nos había regalado otra histórica postal con la sorpresiva victoria del Ajax holandés sobre la Juventus.

Cuando uno pasa de ver Champions a ver fútbol criollo sabe que tiene que intentar no comparar el talento de allá con el de acá, porque los mejores del mundo están en Europa gracias al dinero que mueven. Dentro de lo posible, el partido entre Millos y Tolima salió bueno. El equipo de Ibagué lo ganó porque fue mejor, así lo reconoció el propio Jorge Luis Pinto, entrenador de Millonarios quien de todos modos llamó la atención sobre la pérdida excesiva de tiempo de su verdugo en los minutos finales.

Se jugaba más el Ajax después de que De Ligt marcó el 2-1 al minuto 67, resultado que los metía en semifinales de Champions, que el Tolima en el 2-1 del miércoles en una jornada más de la liga local. De la misma forma, los jugadores del City pudieron comenzar a tirarse al piso y quemar tiempo después del gol de Agüero, que los ponía en la siguiente ronda del torneo más importante del mundo en clubes. En ese momento faltaban treinta minutos, pero los de Guardiola, de una manera muy natural, así como los del Ajax el día anterior y como es la costumbre en Europa, siguieron adelante, intentaron conservar la ventaja con la pelota en los pies, pasaron el tiempo jugando al fútbol. Los holandeses lograron mantener la ventaja, los del City no, pero el show quedó en el corazón de todos los hinchas, tanto ganadores como perdedores. Tan fue así que los del City volvieron a llenar el estadio tres días después para el juego de la Premier contra el mismo rival. Recibieron a sus jugadores como héroes a pesar de la reciente derrota y los acompañaron en una victoria que, más allá de dejar sabor a revancha, los deja muy cerca de conquistar la liga inglesa. Lo mismo pasó con los seguidores de la Juve, que el sábado celebraron con el alma su octavo scudetto consecutivo. La eliminación de Champions se olvidó en tres días.

Debe ser por la exageración que se le da al significado de fracasar que los jugadores en este lado del mundo hacen lo que hizo el Tolima aquella noche y, por el contrario, debe ser que como en Europa es tan importante ganar como brindar espectáculo, incluso los suramericanos que están allá se olvidan de esas mañas y se dedican a jugar.

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2019-04-21T21:00:00-05:00

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