Por: Mario Morales

Periódico de ayer

DIRÍAMOS QUE SUFRIMOS DEL SÍNdrome de Peter Pan, negados a crecer, si el pasado fuera fabuloso. O que estamos en un comic (donde los personajes no cambian ni envejecen) si la historieta fuera graciosa. Ni siquiera clasificamos en la saga de Harry Potter. Si acaso nos parecemos a Oskar, el infante que toca a rebato El tambor de Hojalata, la novela del Nobel Gunter Grass, para que el tiempo no transcurra, aferrado a su presente.

Así estamos en un bache, con el tiempo están suspendidos, repitiendo la historia, los sucesos y hasta las frases. ¿No disputábamos hace cuatro años, y con los mismo argumentos, la reelección del Procurador y del Presidente?

¿No fue hace poco que dijo Valencia Cossio, como senador, como cacique, o ahora como ministro, que si no cambiaban los cambiábamos? (Y al final ni lo uno ni lo otro sino todo lo contrario) ¿No fue hace un lustro que pedimos que se endurecieran las multas de tránsito y las penas contra delincuentes para, luego, encontrar rebajas más generosas?

¿No fue al comenzar el siglo que la ONU dijo que los cultivos ilícitos crecieron, que el Plan Colombia fracasó y que, según el Gobierno, había que cambiar la medición para disimular esas cien mil hectáreas?

¡Qué hace que las autoridades reclamaban a la televisión la imagen representada! Entre tanto la “sapa y entrometida” ficción no le llega a los tobillos a la realidad del Cartel.

¿No han rechazado siempre con idéntico tono y palabras, como acaba de hacerlo este Gobierno, el desmadre en desplazamiento o en homicidios?

Quizá no les parezca mucho que en el último año murieran, a manos de otro, 400 compatriotas más que el año anterior.

¡Cuánto ha transcurrido desde que en vez del Congreso legislara un congresito!

¡Cuántas veces se ha escrito que se retoman, como ahora dice Francia, las conversaciones con la guerrilla en busca de un acuerdo humanitario!

Pongamos un largo etcétera para la reiteración casi anual de que a la banca, empresas de seguridad privada y construcción les va súper bien, de que hay 95% de impunidad frente a violaciones de derechos humanos, u 80% de asesinatos de mujeres, en fin… Quizá sea mejor declararse en edición permanente y fijar un amplio mural en el que aparezcan las imágenes y sucesos de siempre, con los obligados cambios de diseño y de fechas para no creer que no crecemos, que no cambiamos, que seguimos leyendo el mismo periódico de ayer.

www.mariomorales.info

 

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