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hace 3 horas
Por: Iván Mejía Álvarez

Pésimo momento

Fue un diálogo directo y de frente. El periodista sostiene que éste es el peor campeonato de los últimos veinte años y el directivo Ramón Jesurún, presidente de la Dimayor, piensa que quienes critican el torneo son unos pesimistas y que ayudan poco a la salud del fútbol profesional colombiano.

Las razones para pensar que se vive un pésimo momento son claras: se juega mal, muy mal en algunos casos, y el espectáculo es pobre. Son contaditos con los dedos de una mano los buenos partidos, los juegos interesantes, por más que quienes transmiten traten de engañar al público hablando de grandes partidos.

El aficionado no es bobo y no come vidrio. Por eso asiste poco a los estadios, porque no se divierte, porque no goza con lo que esta viendo en el campo y en sus equipos.

Se juega mal porque las canchas están en inadecuadas condiciones. Terrenos llenos de huecos, donde la pelota salta, donde el control es muy difícil. Piden posesión de pelota, pero controlar el balón en este tipo de terrenos es prácticamente imposible.

Se vive un pésimo momento porque la situación económica de los equipos es deplorable en el 90% de los elencos de la A y mucho más de la B. Hace seis meses les dieron dinero del patrocinador Postobón para que remediaran el tema de la seguridad social y hoy más de la mitad ya están otra vez colgados.

Los equipos deben muchas quincenas y hasta meses, como Santa Fe, Pereira, América, Quindío. Clubes con hambre, con jugadores mendigando para poder sobrevivir a la crisis de alimentar a sus familias. Duro, doctor Ramón, pero absolutamente cierto: éste es un fútbol famélico, donde la Federación está muy rica, donde la Dimayor es poderosa, pero los integrantes de ese fútbol, los clubes y las ligas, están en la bancarrota, así a usted le moleste el término.

Cuando termine el Mundial Sub-20, la Federación estará más rica y los equipos más pobres. Quedarán unos lindos estadios, vacíos de publico cuando se vuelva a la realidad. Monumentos de cemento que se irán deteriorando por falta de cuidado oficial. Historia conocida de todos los coliseos, estadios y construcciones deportivas en Colombia.

Jesurún se pone serio y hasta levanta la voz cuando defiende el fútbol colombiano. Es su obligación, para eso es el presidente de la Dimayor. Él cumple con su misión de defender el negocio que preside, pero tiene que pensar en algo bien claro: los periodistas no están para contar historias de Caperucita, ni para adherir al club de elogios.

Las cosas hay que llamarlas, Ramón, por su nombre y apellido exactos y ese, en este momento, es que esto va muy mal. Es el peor torneo de los últimos veinte años.

Ramón, te cedo este espacio para que le cuentes a la gente tu versión.

 

 

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